Cuidar la salud para ser feliz

Cuidar la salud para ser feliz
¿Sabías que las enfermedades nos traen a veces por el camino de la amargura? Dicho de otra manera es muy necesario cuidar la salud para ser feliz. En este artículo te dejo unos consejos para aprender a cuidar  la salud.
1 Alimentación equilibrada y saludable. Frutas, verduras, hortalizas, pescado, aceite de oliva, cereales y lácteos no deben faltar en nuestra dieta además de tratar de reducir la sal, el azúcar y el alcohol.
2 Ejercicio físico.  No es necesario ir a un gimnasio, con elegir un ejercicio adecuado de 30 minutos nos vale, podemos caminar, bailar, correr, hacer bicicleta o cualquier actividad al aire libre. 
3 Controla tu peso.  Lo que debemos preocuparnos es por controlar la masa corporal y la grasa abdominal. Para saber nuestra masa corporal dividimos el peso en Kg. entre la altura en metros elevada al cuadrado. El resultado no debe sobrepasar los 25 y si pasa de 30 estamos en un caso de obesidad. Ambas situaciones hay que corregir. El aumento del perineo abdominal, según estudios recientes está relacionado con el riesgo vascular. Si eres mujer tu perineo abdominal a la altura del ombligo no debe ser superior a 80 cm. y si eres hombre no debe sobre pasar los 102 cm.
4 No fumes. El tabaco es una droga peligrosa. Científicos franceses aseguran haber hallado la primera evidencia de que fumar destruya las neuronas y que impide la reproducción de más células cerebrales. Si te gusta el cigarrillo debes procurar dejarlo cuanto antes. Los expertos apuntan que aún fumando poco estamos multiplicando el riesgo de ataques cardíacos y ataques cerebrales. Busca la ayuda necesaria si no puedes dejarlo por ti mismo. Últimamente hay mucha ayuda para dejar de fumar, busca a tu médico de confianza para que te aconseje.
5 Busca la manera de controlar el estrés.  Esta es una tarea muy difícil, pero no imposible, y si logras controlar tu estrés vivirás una vida más saludable y más feliz, podrás controlar el sueño y sentirte más descansado.  De hecho aquel que controla su estrés, podemos decir que está cuidando su salud para ser feliz. Los estudios y estadísticas muestran que un 85 a 90% de las enfermedades son producidas por el estrés.
 En la actualidad existen al alcance muchos métodos naturales para lograrlo.  Comprendo que es más fácil tomar pastillas pero los métodos naturales no tienen punto de comparación. Antes que las pastillas es preferible los métodos naturales como la relajación muscular y la meditación. Las personas que hacen  oración a Dios, están haciendo lo mismo que los que meditan y obtienen excelentes resultados. Así que si puedes orar un tiempo cada día de seguro que vas a poder controlar el estrés y si tu estrés es demasiado incontrolable necesitas un tratamiento especial. Nosotros somos seres espirituales que vivimos en un cuerpo material. por tanto  necesitamos cuidar las dos partes para tener equilibrio. Los puntos anteriores son una buena base  en cuanto a  cuidar la salud para ser feliz. 


Porque nadie odia su propio cuerpo, sino que lo alimenta y lo cuida, como Cristo hace con la iglesia Efesios 5:29

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El camino a la felicidad


Muchos espacios tanto en la radio como en la televisión  y en Internet nos dicen que la felicidad está en creer en uno mismo como el centro de todo. Es decir creer en el hombre como capaz de mejorarse a sí mismo y llegar a un estado de perfección o por lo menos llegar a un estado de vida satisfactorio.
No podemos negar que algunas terapias de control mental dan excelentes resultados, pues son muy buenas y están basadas en la capacidad que Dios ha puesto en el ser humano de poder controlar su mente al igual que tenemos capacidad para controlar el cuerpo. El Creador nos ha dado muchas capacidades, las cuales si las llegamos a dominar podemos sacar mucho provecho de ellas para bien. Tenemos que saber que somos capaces de hacer cosas buenas. Los adelantos en la medicina, los descubrimientos de leyes naturales, los inventos para comunicarnos, los medios de trasporte, las construcciones y todo el adelanto tecnológico son el resultado de la capacidad del hombre para investigar, analizar y crear. Por algo somos a imagen de Dios, si Él es creador nosotros también somos creadores y no podemos afirmar que esto es  malo.  Pero también tenemos que reconocer que somos capaces de hacer cosas malas, porque el mal está en nosotros. Muchos de los inventos se han hecho para matar y así como hemos evolucionado en cosas muy buenas, también hemos desarrollado armas y venenos fatales, seguramente comenzamos con el tirador de piedras y hemos llegado a las armas nucleares.

Dicen que el humanismo es de la época moderna, pero si somos honestos y avanzamos en la investigación, ya son miles de años que el hombre busca por sí mismo una solución definitiva para su problema creyendo en el hombre como tal. Algunos creen en sus líderes religiosos, otros en sus políticos, otros en sus economistas, otros en los hombres de ciencia, otros en los deportistas, otros en los artistas y algunos en sí mismos. Buscan ansiosamente llenar ese vacío de insatisfacción permanente con sus filosofías también vacías e insatisfechas porque ellos mismos están insatisfechos y son infelices, salvo muy escasas excepciones. El ser humano busca el amor, la paz, la prosperidad, la seguridad  y la salud. En definitiva, busca felicidad. Y no la encuentra porque está buscando donde no la hay. Pues todos los hombres estamos bajo pecado y como dice la escritura no hay ni siquiera uno y todos hemos fallado incluidos aquellos que se dicen enviados del mismo Dios. 

Sin embargo, hay un solo hombre que de verdad vino a la Tierra enviado por Dios, con muestras fehacientes, con palabras de vida, con argumentos que no le podían ni le pueden refutar los líderes religiosos, los políticos, artistas, filósofos, etc. Que vino a arreglar el verdadero problema de la humanidad; en Él podemos y debemos creer. Este Hijo del Hombre, el único que fue justo y perfecto, es Jesús de Nazareth. Él vino a liberar a los hombres de esa fuente de mal, a la que que Dios llama pecado, y que conduce a la muerte. Vino ha llenar el vacío de insatisfacción que tiene el corazón del ser humano.  Él, el Hijo de Dios, quien llevó sobre sí el castigo que merecían nuestros pecados, dio su vida por amor a nosotros. Resucitó de entre los muertos y hoy ofrece gratuitamente la liberación a todos los que quieran creer en él, pues es el único camino a Dios y el único camino a la felicidad.
Los otros profetas y líderes enseñan a pagar mal por mal, se meten en guerras, asesinan al pueblo, enseñan el odio y la venganza porque son líderes humanos. Algunos quieren acabar con los "infieles"  Ahora mismo tenemos la evidencia en los "hermanos musulmanes" que están destruyendo, quemando banderas  y matando gente por defender a su profeta Mahoma. Con pretexto de enseñarles los mandamientos de Alá sus imanes en las mezquitas les incitan al odio y a su yihad y a sus "guerras santas". Los líderes políticos actúan de forma parecida, utilizan al pueblo para externalizar su odio. Lo vemos en China donde supuestamente son prohibidas las manifestaciones, pero como se trata de un interés político esta última manifestación cuenta con el respaldo de las autoridades haciendo que repunte el odio  entre chinos y japoneses.
Pero las enseñanzas de Jesucristo no son de venganza, ni de odio, ni de aprovechar las posiciones de liderazgo. Nadie enseña a amar a su enemigo como enseña Jesús. Esa es una crucial diferencia entre las doctrinas humanas y la enseñanza divina algo que el hombre natural no puede alcanzar con filosofías, ni religiones, ni tratamientos. Dice el Señor en su palabra: "Puede ser que alguno se atreviera a dar su vida por alguien bueno, por alguien que merezca la pena. Pero Dios muestra su amor por nosotros, en que siendo pecadores y malos. Habiendo ofendido a Dios, Cristo murió por nosotros" En conclusión. No debemos creer en ningún hombre excepto en Jesucristo, el Hijo de Dios. Porque todos los demás hemos fallado y estamos bajo pecado. 


"Así ha dicho Yahvé: Maldito el varón que confía en el hombre, y pone carne por su brazo, y su corazón se aparta de  del Señor. Será como la retama en el desierto, y no verá cuando viene el bien, sino que morará en los sequedales en el desierto, en tierra despoblada y deshabitada. Bendito el varón que confía en Jehová, y cuya confianza es Yahvé.  Porque será como el árbol plantado junto a las aguas, que junto a la corriente echará sus raíces, y no verá cuando viene el calor, sino que su hoja estará verde; y en el año de sequía no se fatigará, ni dejará de dar fruto" Jeremías 17: 5-8 



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