Nuestros sistemas de creencias.


Nuestros sistemas de creencias, según la neurociencia, son programas  mentales al igual que los programas de un ordenador. Somos una computadora u ordenador biológico que funciona con múltiples programas, estamos programados para que funcionemos de una manera maravillosa, y cada cosa que funciona en nosotros es un programa, por ejemplo, hay un programa para  que nuestro corazón no pare de latir durante toda nuestra vida, otro para que podamos respirar sin cesar y sin nuestra intervención, otro programa para que se activen diferentes partes de nuestro sistema defensivo y así podamos combatir virus e infecciones, otro programa para que las pupilas de nuestros ojos se dilaten o se contraigan de acuerdo a la cantidad de luz que recibimos, y otros muchísimos pero muchísimos más. Tantos que si los enumeramos no alcanzaría este artículo.
Y cuando hablamos de conductas, comportamientos y hábitos, también estamos hablando de programas. De acuerdo a esto, todos nosotros somos programables y re-programables,  es decir somos susceptibles de hacer cambios en nuestros sistemas o programas. 
Estos programas conductuales, los adquirimos en nuestros primeros años de vida. Nuestros padres fueron los primeros que intervinieron en nuestra programación e inclusive aún antes de nacer.
 Cuando nuestra madre estuvo embarazada, si ella sufría estrés o lo pasaba mal. O si ella estaba alegre y tranquila y gozaba de seguridad, o visitaba un entorno hostil, o iba hacia un entorno de seguridad.
 Esa información nosotros ya la asimilábamos aunque éramos unas cuatro células, y forma parte de nuestro software por así llamarlo. Todas las vivencias, nuestra formación y educación recibida, nuestra cultura, nuestro medio ambiente, las situaciones traumáticas, el comportamiento de personas que estuvieron o están a nuestro lado en incluso los personajes de la televisión han influido e influyen en la programación de nuestro carácter y personalidad. Hay una parte de nuestra mente que se dedica a grabar todo lo que sucede a nuestro alrededor, tal cual como una grabadora sofisticada. Estudios recientes han demostrado que la  parte de nuestro cerebro encargada de grabar los acontecimientos diarios es muy poderosa. ¡Graba cosas que conscientemente no las percibimos! 
Estas grabaciones son almacenadas, ordenadas y clasificadas de acuerdo a su clase e importancia y de acuerdo a su repetición constante, influye en nosotros creando los sistemas de creencias, que se generan a partir de estructuras y formaciones neuronales. si la repetición es más frecuente, estos sistemas o estructuras se van reforzando y asociando a los hechos ocurridos y generando respuestas, a las que podemos llamar conductas, hábitos, emociones, reacciones, actitudes.
Así al llegar a nuestra vida adulta, nuestros sistemas de creencias pueden ser obstáculos internos, que formen barreras que se interponen en nuestro camino y nos impiden avanzar, o pueden ser patrones de conducta que nos faciliten el camino y nos ayuden a tener una vida de éxito y logros satisfactorios. La manera en la que nos comportamos ante cualquier situación, depende del programa que previamente hemos instalado conscientes o no, en nuestro "disco duro"


Es razonable pensar que si tenemos sistemas de creencias de limitación, de pobreza, de incapacidad, de fracaso, de infelicidad, etc. Estaremos bloqueados a todo lo contrario que es lo que realmente deseamos que sea nuestra vida. Como son el éxito, la riqueza, la capacidad de emprender o conseguir y llegar sin límites a crecer y obtener nuestras metas, nuestros sueños, nuestros logros y nuestra felicidad.

Lo malo de esta situación es que cuando estamos programados de tal manera, nuestra forma de programar sigue en su inercia por el mismo camino y nos es difícil cambiar de rumbo. Por ejemplo si tenemos un programa mental de pobreza, siempre hablamos de pobreza. Nuestras expresiones son: Soy pobre, no me alcanza el dinero, el dinero es muy difícil de conseguirlo, todos los que tienen dinero son malos, el dinero no es bueno, el dinero produce perdición, los ricos tienen porque han robado o han heredado, nadie puede hacerse rico siendo honrado, y un largo etc.

Este programa mental de pobreza por poner uno de los múltiples ejemplos, siempre nos mantendrá pobres, aunque en el fondo de nuestro corazón sí queremos tener dinero, con nuestras palabras y con nuestro sistema de creencia, lo estaos apartando de nuestra vida y de esta manera entramos en un circulo vicioso del cual no podemos salir. Cabe recalcar que éste es uno de los múltiples ejemplos. Lo mismo es aplicable a todas las demás situaciones que en verdad queremos cambiar. 

Pero si en verdad queremos cambiar, debemos empezar a cambiar nuestro lenguaje, porque "nuestro disco duro" puede ser modificado por medio de la palabra, al igual que un ordenador se lo puede programar por medio del teclado. Si queremos eliminar nuestro programa mental de pobreza, el del ejemplo anterior. Es necesario e imprescindible que lo más pronto posible cambiemos nuestras frases acerca del dinero para que estas nuevas frases vayan asentando nuevas estructuras mentales y reemplacen a las anteriores. No es fácil, pero tampoco es imposible. 

Si decimos soy rico en vez de decir soy pobre, nuestro programa antiguo choca y nos dice, que eso es una mentira. ¿Cómo voy a decir SOY RICO, si en verdad soy pobre?. Pero razonemos: ¿Cuántas veces hemos dicho "soy pobre?. ¿Cuántas veces en un día? ¿cuántas veces en una semana? ¿Cuántas veces en un mes? ¿Cuantos años tienes? Hecha la cuenta, verás que tu programa mental es enorme y muy fuerte y no va a ser destruido por una sola vez que afirmes lo contrario. 

Haz un ejercicio práctico. Piensa cuál es el problema que tienes. ¿Es de relación de pareja? ¿Es de falta de confianza en ti mismo? ¿Tienes problemas con tu familia? ¿O es un problema económico? Toma una libreta pequeña y apunta el problema. Leva esa libreta por varios días. Cada vez que hables en forma negativa acerca de tu problema, anótate un punto. Y cuando digas una frase positiva anótate otro punto a otro lado y mira cuál prevalece. Trata de cambiar las frases que repites por unas frases contrarias, es decir elimina todas las frases negativas y hazlas positivas hasta que las positivas ganen en puntos y las puedas repetir con mayor facilidad. Te garantizo por experiencia propia que primero cambia nuestra perspectiva y poco apoco también cambian las cosas en la vida práctica. 

Es interesante que la ciencia confirme lo que Jesús afirmó hace muchísimos años sin el adelanto científico y la información que hoy tenemos:

Jesús dijo: Mas yo os digo, que toda palabra ociosa que hablaren los hombres, de ella darán cuenta en el día del juicio;  porque por tus palabras serás justificado, y por tus palabras serás condenado. Mt. 12:36-37

Por medio de nuestras palabras nos podemos condenar a vivir siempre bajo un programa mental muy fuerte, sea éste positivo o negativo. 


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Felicidad para el Nuevo Año

Felicidad para el año nuevo
Estamos en los primeros días del año y a veces cansa escuchar que este año va a ser peor que el que el anterior, sin sopesar que nuestras palabras tienen poder. 
Para demostrar esta afirmación te invito a hacer un ejercicio mental: 
Para hacerlo mejor, cierra los ojos. Imagina que estás de pie en la cocina de tu casa, coge un limón de la nevera. Con la otra mano coge un cuchillo para que puedas cortar el limón. Siente el frío del limón en tu mano. Observa su aspecto exterior, su cáscara de color amarillo intenso, Apriétalo un poco y siente su firmeza y su peso. Ahora acerca el limón a la nariz y huélelo. Es un olor inconfundible ¿verdad? Ahora corta el limón por la mitad y huélelo de nuevo. El olor es más intenso. Por último, muérdelo de tal manera que el jugo entre a tu boca. Siente su sabor. 
Tampoco hay nada que tenga el sabor de un limón, ¿no es cierto? 
Al llegar a este punto, si has usado bien tu imaginación, tu boca tiene que estar llena de saliva, o como se dice vulgarmente, se te habrá hecho agua la boca. 
¿Qué significa todo esto? 
Estas "simples palabras" activaron tus glándulas salivales. Las palabras ni siquiera reflejaron una realidad, sino algo que TU IMAGINASTE. Si has hecho bien el ejercicio, claro. 
Cuando leíste o escuchaste este ejercicio y pusiste la imaginación a funcionar, las palabras acerca del limón, le estabas diciendo a tu cerebro que tenías un limón, que lo probabas, lo saboreabas, etc. aunque en realidad no había ningún limón. 
Tu cerebro lo tomó en serio y le dijo a tus glándulas salivales: "Fulano, está mordiendo un limón. Rápido, enjuaguen la boca." 
Entonces las glándulas obedecieron e hicieron el trabajo de producir saliva para inundar la boca y así eliminar el fuerte ácido del limón imaginario. 
La mayor parte de nosotros sabemos con certeza que las palabras que usamos reflejan significados y que lo que significan puede ser bueno o malo, cierto o falso, poderoso o débil. Esto es verdad, pero no lo es todo. Las palabras van más allá de su significado. Las palabras reflejan nuestra realidad y además tienen el poder de crear esa realidad. Lo hemos experimentado con el limón y el flujo de la saliva. Nuestro cerebro no es solamente un mero intérprete de nuestras intenciones. Nuestro cerebro recibe información y la acumula, y como está a cargo del control de nuestro cuerpo, si le decimos algo como: "Ahora estoy saboreando o comiendo un limón", empieza a funcionar y actúa con una respuesta predeterminada. 
El ejercicio que hicimos recién era un ejercicio neutral, físicamente no nos aportó beneficio ni perjuicio. Pero las palabras que empleamos a diario y las repetimos como autómatas sí que pueden provocarnos beneficios o daños. 
Desde niños aprendimos de nuestros mayores a ser negativos, no nacemos negativos, hemos aprendido a ser pesimistas y nos hemos auto programado sin darnos cuenta y seguimos en el mismo juego, repitiendo y repitiendo palabras y frases negativas. 
Esta repetición negativa constante apaga nuestro apetito por la vida porque en la repetición hay poder para programar, o mejor dicho la repetición constante es la clave para la programación automática y al ser constantes en nuestras afirmaciones negativas, tenemos como consecuencia unas vidas negativas de nuestra propia creación. 
¿Te das cuenta? 
¿Cómo reaccionará nuestro cerebro si cuando alguien nos pregunta, "cómo estás?" nosotros respondemos... 
"No me puedo quejar", "Ahí andamos", "Más o menos", "Viviendo por no ser soberbio" 
¿De qué manera responde nuestro cerebro ante todas las actitudes deprimentes que venimos repitiendo con frecuencia? 
 "Resulta un tormento lavar los platos" "La presencia de tal persona no lo soporto" "Todo me sale mal" "Es un gran dolor de cabeza pagar las cuentas" "Me enferma este clima" "Soy un fracaso" y cosas por el estilo. Recordemos que el cerebro es un intérprete literal y tiene capacidad de crear realidades y entornos. Dice: 
"Este tipo está pidiendo un dolor de cabeza. Muy bien, hay que darle un dolor de cabeza."  "Este otro quiere que le salgan mal todas las cosas" Intentaremos hacerlo.
 Desde luego que, cada vez que decimos que algo nos provoca dolor, no surge un dolor de inmediato. Porque el estado natural del cuerpo es la buena salud, y todos sus procesos están preparados para mantener la salud. No obstante, si machacamos sus defensas lo suficiente en forma verbal, al final, acaba por producir las mismas enfermedades o situaciones  que le ordenamos incesantemente. ¿Entiendes el ENORME poder que TENEMOS EN NUESTRAS MANOS? 
¿Vas a prestar más atención a lo que dices? ¿especialmente lo que te dices a TI MISMO? Además hay, dos cosas que agregan más PODER a las palabras que utilizamos: nuestro nivel mental y el grado de participación emocional en lo que decimos. Si decimos:
 "¡Dios mío, eso duele!", con una profunda convicción, le ofrecemos un cálido recibimiento al dolor en nuestra vida. 
 Si decimos "¡Aquí no consigo que se haga nada!", con mucha vehemencia, la frase se convierte en una realidad que añade una validez efectiva al sentimiento. 
Para quienes conocen las técnicas y los procedimientos, sin embargo no pueden aplicar con éxito, para quienes se sienten defraudados consigo mismos. Hay una fórmula que no falla y es, confiar y poner en manos del Señor nuestros propósitos, pero con el propósito de hacerlo.Todos, absolutamente todos los problemas que nos puedan sobrevenir no son desconocidos por Dios y Él mismo es quien nos ha dotado de capacidades y fortalezas para vivir una vida sana y feliz. El nuevo año que empezamos por muchos deseos de paz, felicidad y amor que los demás nos envíen serán de poca influencia si nosotros no cambiamos nuestra actitud nuestro nivel mental, nuestra convicción, nuestros hábitos nocivos y sobre todo nuestras frases. Los demás nos desean lo mejor, con toda su buena voluntad, puede ser que por quedar bien con nosotros, o podría ser por tradición o por lo que sea. Pero tenemos que recordar este año y los que vienen, que  Dios nos ha dotado de poder por medio de la palabra, por medio de la mente y por medio de un cuerpo saludable. Pero somos nosotros los responsables de nuestra vida, y no es fácil dejar los malos hábitos de queja, de inseguridad, de fobia o de muchas otras cosas que son nuestros fallos que venimos repitiéndolos de por vida. Tenemos que hacer consciencia de esta necesidad. Enterarnos del poder que nos ha sido dado y hacer uso de él para nuestro beneficio y beneficio de los demás. Mucho de lo que consideremos de feliz o infeliz este Nuevo Año dependerá de nuestra actitud frente a la vida y de poner en práctica los consejos que en este sitio se producen.
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El hombre más feliz


El hombre más feliz del mundo

El hombre más feliz del mundo
PARIS, Francia.-  Matthieu Ricard un ex genetista molecular que dejó su carrera y su vida para descubrir los secretos del budismo, fue declarado el hombre más feliz del mundo por un grupo de científicos. Ricard es ahora uno de los más famosos monjes en los Himalayas y consejero del Dalai Lama.
Aparte de su transformación hay algo que hace que Ricard sea una persona muy especial: en 2009 el neurocientífico Richard Davidson, de la Universidad de Wisconsin (EE.UU.), colocó en la cabeza del monje unos 256 sensores como parte de un proyecto de investigación que incluía a cientos de practicantes avanzados de meditacióny descubrió que el cerebro de Ricard produce un nivel de ondas gamma nunca antes visto en el campo de la neurociencia.

El hombre más feliz por escaner

Los escaneos  de su cerebro mostraron que cuando Ricard meditaba con actitud de compasión, su cerebro producía un nivel de ondas gamma relacionadas con la conciencia, la atención, el aprendizaje y la memoria que nunca habían sido descritos en la literatura neurocientífica. Además, los tests también revelaron una excesiva actividad en el córtex prefrontal izquierdo comparado con su contraparte, dándole una inusual y anormal capacidad para sentir felicidad y una reducida propensión a la negatividad con lo que probaron que era el hombre más feliz del mundo. (Noticia extraída de Diarioveloz.com)
Desde luego que la meditación ayuda mucho para tener paz y felicidad. Pero quisiera hacer unas preguntas:
¿Qué es la meditación? Según el concepto más acertado La meditación viene del latín (meditat onis) y describe la práctica de un estado de atención concentrada, sobre un objeto externo, un pensamiento, la propia consciencia, o el propio estado de concentración.
¿Cómo meditar? En el propio concepto está la respuesta. Centrar nuestra atención en algo, sea un objeto, un pensamiento, nuestra consciencia.
¿En qué meditar?. Aquí viene lo importante. Cuando hablamos de meditación lo primero que imaginamos es un monje tibetano en posición de loto con el pelo rapado meditando en el color del viento o en el sonido del aplauso con una sola mano. Los occidentales tenemos un concepto errado de la meditación y algunos cristianos piensan hasta que es un pecado hacerlo ignorando que las escrituras dicen:
"Feliz el hombre que no sigue el consejo de los malvados,
ni va por el camino de los pecadores, ni hace causa común
con los que se burlan de Dios,
sino que pone su amor en la ley del Señor y en ella medita  de día  y de noche" (Salmo 1)
Los monjes que hacen meditaciones, meditan en las manzanas, en el sol, en sus maestros, en sus dioses, en el Universo o en algo de sus pensamientos, pero los que tenemos el privilegio de conocer al Dios verdadero tenemos que meditar en su palabra, en su bondad, en su amor, en su misericordia. Levantar nuestro corazón por la mañana y darle gracias por la vida, por el aire, por el sol, por el viento, por la lluvia. Postrarnos en su presencia y adorar a aquel que hizo y hace posible todas estas cosas. A lo mejor nuestro cerebro no es tan proclive a ser como Matthieu Ricard el hombre más feliz, pero si ponemos nuestros problemas en manos del Señor creador del Universo, quien así mismo hizo la tierra el mar, las montañas, las fuentes de las aguas, las manzanas y todo aquello en lo que meditan los meditares,  y ponemos atención en su palabra todos los días seguro que alcanzamos más felicidad.
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Motivos para ser feliz


Motivos para ser feliz en un entorno negativo

Los sucesos de los últimos tiempos tienen a nuestra sociedad hundida en la depresión. Se ha creado un entorno de desesperación tan negativo que parece que nadie tiene motivos para ser feliz. Las últimas noticias de casos de suicidio nos han puesto los pelos de punta empeorando el ambiente depresivo que nos acompaña.
Pero en medio de este entorno hay personas que quieren dar ánimo a la gente para que salga de su desdicha, respetando desde luego que algunos tienen que pasar un luto obligado ya que si se le muere un ser querido o se ha quedado en el paro, no vamos a pedir que vaya sonriente por la calle, ni tampoco se pide que vayamos todos alegres en la situación en que nos movemos, eso es muy demagógico. Sin embargo hay muchas cosas que podemos hacer y una de ellas es:

Reaccionar y encontrar motivos para ser feliz

Aunque parezca que no tenemos ninguna opción para ser positivos. Si buscamos, sí que podemos encontrar. Me refiero a gente que sin estar pasando por un drama se encuentra afectada por el entorno pesimista que se ha creado, está presionada por el entorno laboral, los problemas y las preocupaciones y debido a esta situación olvida las cosas buenas que tiene. Por ejemplo puede tener salud, puede tener un padre o una madre también con buena salud, o puede vivir en un barrio donde hay unos hermosos jardines, con excelentes vecinos, unos edificios preciosos. En fin, quiero decir con esto que uno olvida lo que tiene si se centra solo  en lo que desea y no puede obtener en ese momento. Pero es importante reaccionar y mirar lo que tenemos y no darlo por hecho.
Cuando era muy joven hice un viaje desde la ciudad donde vivía a otra ciudad que no era la capital del país. Los habitantes de la ciudad que visitaba me decían: En su ciudad hay tal cosa, tal cosa, tal cosa, eso es muy bonito, eso otro es muy precioso, lo otro es espectacular. Y claro como yo vivía allí, pasaba por los lugares y no me llamaban la atención, siempre estaban esos monumentos, esos edificios, esos parques y todos los sitios que me mencionaban, sin que yo los considere como espectaculares. Lo mismo pasa con nuestra vida, pasamos tan cerca todos los días por aspectos y hechos que son verdaderamente espectaculares, verdaderamente maravillosos y no nos llaman la atención. Solo cuando nos quedamos si ello lo echamos en falta y apreciamos y valoramos cuando ya no hay a veces solución.
Cada mañana al despertar trato de estar consciente de lo que eso significa y quiero no olvidarme de que otros mejores que yo han muerto, ya no amanecieron hoy ni podrán contemplar las flores ni los árboles ni el rostro de sus seres amados. Se han ido para siempre  y nunca, nunca volverán. Si buscamos esas cosas que pasan desapercibidas seguro que encontramos no uno sino muchos motivos para ser feliz a pesar de el entorno negativo que nos ha tocado vivir. Amigo lector, quien busca halla, te invito a que busques por lo menos diez cosas espectaculares por las que merece la pena ser feliz.
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Ser feliz sin condición


Ser feliz sin condición es una decisión

Ingrid Maldonado es feliz sin condiciones
La mayoría de nosotros ponemos condiciones para ser felices pero por increíble que parezca hay personas en el mundo que tomaron una decisión y dijeron: Voy a ser feliz sin condición. No quiero poner condiciones a la vida para ser feliz y aunque las circunstancias me impiden realizar tal o cual actividad, voy a negarme a mi mismo y ver las cosas con enfoque positivo. Todo, absolutamente todo tiene algo de bueno o algo de lo que podamos aprender. Las cosas no son solo negras o solo blancas, el mundo está lleno de colores, somos los observadores quienes ponemos matices e interpretamos muchas veces de forma equivocada.

La fe ayuda para ser feliz sin condición.

La gran mayoría de personas que han decidido ser felices son personas que tienen fe. Tienen fe en Dios, tienen fe en en en algo superior y también tienen fe en sí mismos. En que son capaces, en que están dotados de herramientas para superar problemas, dificultades y enfermedades. Esa fe les hace ser positivos porque el autor de la fe  es totalmente positivo. Dios quiere que tengamos fe, que creamos en Él y en nosotros como sus hijos y aunque estemos en este mundo lleno de desgracias y calamidades podamos confiar y tener certeza de que la bendición del Padre nunca nos faltará. Cuando miro a estas personas me lleno de inspiración y son un ejemplo para mi vida y creo que para muchos miles de personas que nos podemos venir abajo con minucias, cuando nuestra condición no tiene punto de comparación con con la de ellos. Por eso doy gracias por la existencia de aquellos que Dios les ha puesto en el mundo para nuestra inspiración y para que aprendamos a ser felices sin condición alguna. No importa su confesión de fe, importa su ejemplo y su madurez.
No todos nacemos con la predisposición positiva, a lo mejor algunos somos más negativos que otros. Pero podemos aprender a ser positivos   Una de las herramientas con las que venimos a este mundo es la capacidad de aprender, por tanto podemos aprender a ser positivos, podemos aprender a tener fe, podemos aprender a resolver nuestros propios problemas sin echar la culpa a los demás y por tanto podemos aprender a vivir una vida de satisfacción y de felicidad.
Una de las cosas con la cual podemos empezar es con la gratitud, muchos expertos en control emocional hacen hincapié en esto y lo más certero es fiarnos no tanto de ellos como de lo que dice el Señor en su palabra. Dad gracias en todo porque esta es la voluntad de Dios para vosotros en Cristo Jesús. Cuando damos gracias al principio no nos sale bien la gratitud, pero si insistimos llegaremos a tal punto que la gratitud saldrá del corazón y nos ayudará a tomar la decisión para conseguir que nuestro yo pueda ser feliz sin condición.
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«Una simple línea en la Biblia me consoló más que todos los libros que he leído. La Biblia puesta al alcance de todos es el mayor beneficio que haya podido conocer la humanidad». Emmanuel Kant (1724-1804).

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Cuidar la salud para ser feliz

Cuidar la salud para ser feliz
¿Sabías que las enfermedades nos traen a veces por el camino de la amargura? Dicho de otra manera es muy necesario cuidar la salud para ser feliz. En este artículo te dejo unos consejos para aprender a cuidar  la salud.
1 Alimentación equilibrada y saludable. Frutas, verduras, hortalizas, pescado, aceite de oliva, cereales y lácteos no deben faltar en nuestra dieta además de tratar de reducir la sal, el azúcar y el alcohol.
2 Ejercicio físico.  No es necesario ir a un gimnasio, con elegir un ejercicio adecuado de 30 minutos nos vale, podemos caminar, bailar, correr, hacer bicicleta o cualquier actividad al aire libre. 
3 Controla tu peso.  Lo que debemos preocuparnos es por controlar la masa corporal y la grasa abdominal. Para saber nuestra masa corporal dividimos el peso en Kg. entre la altura en metros elevada al cuadrado. El resultado no debe sobrepasar los 25 y si pasa de 30 estamos en un caso de obesidad. Ambas situaciones hay que corregir. El aumento del perineo abdominal, según estudios recientes está relacionado con el riesgo vascular. Si eres mujer tu perineo abdominal a la altura del ombligo no debe ser superior a 80 cm. y si eres hombre no debe sobre pasar los 102 cm.
4 No fumes. El tabaco es una droga peligrosa. Científicos franceses aseguran haber hallado la primera evidencia de que fumar destruya las neuronas y que impide la reproducción de más células cerebralesSi te gusta el cigarrillo debes procurar dejarlo cuanto antes. Los expertos apuntan que aún fumando poco estamos multiplicando el riesgo de ataques cardíacos y ataques cerebrales. Busca la ayuda necesaria si no puedes dejarlo por ti mismo. Últimamente hay mucha ayuda para dejar de fumar, busca a tu médico de confianza para que te aconseje.
5 Busca la manera de controlar el estrés.  Esta es una tarea muy difícil, pero no imposible, y si logras controlar tu estrés vivirás una vida más saludable y más feliz, podrás controlar el sueño y sentirte más descansado.  De hecho aquel que controla su estrés, podemos decir que está cuidando su salud para ser feliz. Los estudios y estadísticas muestran que un 85 a 90% de las enfermedades son producidas por el estrés.
 En la actualidad existen al alcance muchos métodos naturales para lograrlo.  Comprendo que es más fácil tomar pastillas pero los métodos naturales no tienen punto de comparación. Antes que las pastillas es preferible los métodos naturales como la relajación muscular y la meditación. Las personas que hacen  oración a Dios, están haciendo lo mismo que los que meditan y obtienen excelentes resultados. Así que si puedes orar un tiempo cada día de seguro que vas a poder controlar el estrés y si tu estrés es demasiado incontrolable necesitas un tratamiento especial. Nosotros somos seres espirituales que vivimos en un cuerpo material. por tanto  necesitamos cuidar las dos partes para tener equilibrio. Los puntos anteriores son una buena base  en cuanto a  cuidar la salud para ser feliz


Porque nadie odia su propio cuerpo, sino que lo alimenta y lo cuida, como Cristo hace con la iglesia Efesios 5:29

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El camino a la felicidad


Muchos espacios tanto en la radio como en la televisión  y en Internet nos dicen que la felicidad está en creer en uno mismo como el centro de todo. Es decir creer en el hombre como capaz de mejorarse a sí mismo y llegar a un estado de perfección o por lo menos llegar a un estado de vida satisfactorio.
No podemos negar que algunas terapias de control mental dan excelentes resultados, pues son muy buenas y están basadas en la capacidad que Dios ha puesto en el ser humano de poder controlar su mente al igual que tenemos capacidad para controlar el cuerpo. El Creador nos ha dado muchas capacidades, las cuales si las llegamos a dominar podemos sacar mucho provecho de ellas para bien. Tenemos que saber que somos capaces de hacer cosas buenas. Los adelantos en la medicina, los descubrimientos de leyes naturales, los inventos para comunicarnos, los medios de trasporte, las construcciones y todo el adelanto tecnológico son el resultado de la capacidad del hombre para investigar, analizar y crear. Por algo somos a imagen de Dios, si Él es creador nosotros también somos creadores y no podemos afirmar que esto es  malo.  Pero también tenemos que reconocer que somos capaces de hacer cosas malas, porque el mal está en nosotros. Muchos de los inventos se han hecho para matar y así como hemos evolucionado en cosas muy buenas, también hemos desarrollado armas y venenos fatales, seguramente comenzamos con el tirador de piedras y hemos llegado a las armas nucleares.

Dicen que el humanismo es de la época moderna, pero si somos honestos y avanzamos en la investigación, ya son miles de años que el hombre busca por sí mismo una solución definitiva para su problema creyendo en el hombre como tal. Algunos creen en sus líderes religiosos, otros en sus políticos, otros en sus economistas, otros en los hombres de ciencia, otros en los deportistas, otros en los artistas y algunos en sí mismos. Buscan ansiosamente llenar ese vacío de insatisfacción permanente con sus filosofías también vacías e insatisfechas porque ellos mismos están insatisfechos y son infelices, salvo muy escasas excepciones. El ser humano busca el amor, la paz, la prosperidad, la seguridad  y la salud. En definitiva, busca felicidad. Y no la encuentra porque está buscando donde no la hay. Pues todos los hombres estamos bajo pecado y como dice la escritura no hay ni siquiera uno y todos hemos fallado incluidos aquellos que se dicen enviados del mismo Dios. 

Sin embargo, hay un solo hombre que de verdad vino a la Tierra enviado por Dios, con muestras fehacientes, con palabras de vida, con argumentos que no le podían ni le pueden refutar los líderes religiosos, los políticos, artistas, filósofos, etc. Que vino a arreglar el verdadero problema de la humanidad; en Él podemos y debemos creer. Este Hijo del Hombre, el único que fue justo y perfecto, es Jesús de Nazareth. Él vino a liberar a los hombres de esa fuente de mal, a la que que Dios llama pecado, y que conduce a la muerte. Vino ha llenar el vacío de insatisfacción que tiene el corazón del ser humano.  Él, el Hijo de Dios, quien llevó sobre sí el castigo que merecían nuestros pecados, dio su vida por amor a nosotros. Resucitó de entre los muertos y hoy ofrece gratuitamente la liberación a todos los que quieran creer en él, pues es el único camino a Dios y el único camino a la felicidad.
Los otros profetas y líderes enseñan a pagar mal por mal, se meten en guerras, asesinan al pueblo, enseñan el odio y la venganza porque son líderes humanos. Algunos quieren acabar con los "infieles"  Ahora mismo tenemos la evidencia en los "hermanos musulmanes" que están destruyendo, quemando banderas  y matando gente por defender a su profeta Mahoma. Con pretexto de enseñarles los mandamientos de Alá sus imanes en las mezquitas les incitan al odio y a su yihad y a sus "guerras santas". Los líderes políticos actúan de forma parecida, utilizan al pueblo para externalizar su odio. Lo vemos en China donde supuestamente son prohibidas las manifestaciones, pero como se trata de un interés político esta última manifestación cuenta con el respaldo de las autoridades haciendo que repunte el odio  entre chinos y japoneses.
Pero las enseñanzas de Jesucristo no son de venganza, ni de odio, ni de aprovechar las posiciones de liderazgo. Nadie enseña a amar a su enemigo como enseña Jesús. Esa es una crucial diferencia entre las doctrinas humanas y la enseñanza divina algo que el hombre natural no puede alcanzar con filosofías, ni religiones, ni tratamientos. Dice el Señor en su palabra: "Puede ser que alguno se atreviera a dar su vida por alguien bueno, por alguien que merezca la pena. Pero Dios muestra su amor por nosotros, en que siendo pecadores y malos. Habiendo ofendido a Dios, Cristo murió por nosotros" En conclusión. No debemos creer en ningún hombre excepto en Jesucristo, el Hijo de Dios. Porque todos los demás hemos fallado y estamos bajo pecado. 


"Así ha dicho Yahvé: Maldito el varón que confía en el hombre, y pone carne por su brazo, y su corazón se aparta de  del Señor. Será como la retama en el desierto, y no verá cuando viene el bien, sino que morará en los sequedales en el desierto, en tierra despoblada y deshabitada. Bendito el varón que confía en Jehová, y cuya confianza es Yahvé.  Porque será como el árbol plantado junto a las aguas, que junto a la corriente echará sus raíces, y no verá cuando viene el calor, sino que su hoja estará verde; y en el año de sequía no se fatigará, ni dejará de dar fruto" Jeremías 17: 5-8 



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Mis vacaciones mas felices

Antes de comenzar las merecidas vaciones me dieron de baja medica por una tendinitis en el peroneo largo cosa que comenzó sin ninguna causa aparente. Investigando un poco he llegado a saber que algunas de las tendinitis no se producen por un esfuerzo como tal sino mas bien por movimientos repetitivos. Habiendome recuperado en 4 dias de descanso con unos anti inflamatorios, el médico me ha dado de alta justamente un día antes de que la empresa cierre sus puertas por las vaciones estivales. En vista de que no me sentía con mucha confianza como para trabajar me sentí agradecido ya que tenía mucho mas tiempo para recuperarme completamente hasta que llegue el tiempo de regresar al trabajo cotidiano. Además teníamos planeado visitar a una sobrina que nos ha invitado muchas veces a su casa a pasar unos días. Asi que los billetes ya estaban comprados desde hace algun tiempo.
Al perro flaco todas se le vuelven pulgas.
Pues sí, como dice el refrán parece que al hombre  abatido se le acrecientan los problemas y las adversidades. El primer día de vacaciones me dedico poner en orden  un poco la casa moviendo unos muebles de sitio y se me cae un mueble en la misma parte  apretandome la pantorrilla baja contra el mueble y un muro pequeno al cual no lo había visto, pues iba caminando de espaldas. !Que dolooooor! Es indescriptible para contarlo pero a quien le ha pasado algo parecido lo comprenderá perfectamente. A seguir tomando anti inflamatorios y disfrutar de las felices vacaciones. Unos cuatro días más otra vez andando por casa con zapatillas de verano de las que los dedos de los pies quedan al descubierto, un armario con puertas correderas se habia atascado a lo mejor por el calor se ha torcido la madera de los laterales y no había manera de mover las puertas. Asi que se acerca "el hombre de la casa" a solucionar el problema. Adivinen que. Si, lo adivinaron se ha soltado la puerta con tal presion y ha caido al suelo pegandome cual martillo en la uña del dedo gordo pero del otro pie. Como para quedarse quieto.
Es muy común en nosotros tener un dialogo interno como lo llaman los sicologos. Este dialogo esta dividido, o tiene varias connotaciones. Hay una parte de mí que quiere agradecer a Dios por todo para cumplir con lo que nos enseña la primera carta a los Tesalonicences 5:17 o en Filipenses 4:6-7.
Los entendidos dicen que tenemos una parte lógica y otra emocional e intuitiva. La parte lógica nos hace ver las cosas con mucha realidad y no permite que cambiemos ni nos desviemos de esa realidad percibida como tal. Es la parte del pensamiento en la cual es posible distinguir solo cosas reales o materiales como montañas, casas, coches, árboles, aire, agua, personas, aviones, etc. Aristóteles la instauró como la verdadera ciencia o el saber supremo.  La parte no lógica o intuitiva  nos hace ser mas optimistas, más emotivos. Se dice que allí se producen y se organizan las emociones que dan respuesta a distintos estímulos incluyéndose las expresiones faciales, la reacción de los músculos, la tonificación de la voz, etc. Dando como resultado un  comportamiento específico para hacer frente a nuestro entorno. Dicho de otra manera reaccionamos de  tal manera a situaciones desagradables y de otra manera a situaciones que nos agradan. Descartes es partícipe de la dualidad, que es lo más sensato.

Los que leemos y creemos en la biblia, sabemos que la fe no es lógica. Muchas de las cosas que narra la escritura y muchas de la cosas que practicaron y aconsejan los discípulos y los hombres de Dios no son nada lógicas. ¿Cómo se me puede ocurrir decir: Gracias Señor por tu amor, si me he enfermado sin razón, me he caído golpeándome en el mismo sitio, luego me he hecho daño en el otro pie? Esto se sale de la lógica, no es razonable ni es lógico. Pero Dios quiere que los que creemos en Él tengamos fe, porque sin esa fe es imposible agradar a Dios, y la fe llama a las cosas que no son como si fueran. Una cosa si que me doy cuenta, la fe no es negar la realidad. Cuando estaba Jesús en la barca con los discípulos y éstos le despertaron porque se hundían con el mar enbravecido. Jesús no negó la realidad. El no dijo: Yo no veo el viento ni las olas. O les dijo a sus discípulos: repitan cien veces que no hay olas grandes ni vientos fuertes. Lo que hizo es reprender a los vientos y a las olas con su voz poderosa y los vientos y las olas le obedecieron. Como seguidor del Maestro, sigo creyendo que si Él se levanta y reprende los vientos y las olas de mis dolores y de mis problemas, éstos oirán su voz, porque su voz resuena en la inmensidad y más que nada a su voz, los vientos y las olas obedecen. Seguramente muchos dirán: ¿Que voz? Pues aunque audiblemente no hay ninguna voz, hay una voz. Es aquella voz que el salmista nos describe en el salmo 19: "Los cielos cuentan la gloria de Dios y el firmamento anuncia la obra de sus manos. Un día emite palabra a otro día, y una noche a otra noche declara sabiduría. No hay lenguaje, ni palabras, ni es oída su voz. Mas por toda la tierra salió su voz, y hasta el extremo del mundo sus palabras. Cada día vemos que en el desembolvimiento de este mundo. Hay un sol, una luna, unas estrellas, un dióxido de Carbono para las plantas inhalar y un oxígeno para exhalar, el hombre en su momento, inhala ese oxígeno y exhala el Dióxido de Carbono, hay agua para la sobre vivencia, comida para el hambre, materiales para la protección y por supuesto, las montañas, los árboles, las cataratas, etc.

Pero hay otra parte en mi interior que no quiere agradar a Dios, una parte que se rebela y dice que es una injusticia lo que me ha pasado, que dice que Dios es el culpable de toda mi desgracia y por ende de toda la desgracia de la humanidad. Una parte que de me dice que "Si Dios existiera.........." "Que si Dios fuera bueno y lleno de amor......""Que si eso yo lo haria mejor" Esa parte de mi naturaleza, no quiere bendecir al Señor ni siquiera cuando me va a pedir de boca peor cuando las cosas no salen como yo espero.
Leer la palabra de Dios todos los dias me ayuda a saber lo que tengo que hacer. Es lamentable que aun conociendo esta bendita palabra tenga que luchar con mi naturaleza y es comprensible que aquellos que no tienen este conociemiento se dediquen a maldecir y blasfemar cuando el dolor, los problemas y las dificultades nos invaden como miembros de la raza humana.

En medio de este debate interno le  he preguntado al Señor: ¿Que quieres de mi Señor? ¿Tiene esto alguna enseñanza para mi vida? Quieres decirme algo que no logro comprender?.
Las respuestas no vienen pronto, vienen con el paso del tiempo. De momento me he quedado callado reflexionando sobre mi relación con el Señor. pidiéndole que por favor guie mi vida hacia su perfecta voluntad. No lo que yo quiero, sino lo que quiere Él. Es posible que el Señor quiere que esté callado solo en mi lecho con Él sin que haya interrupción. Que haya un silencio en mi mente, un descanso en el pensar y pensar. Que no salga corriendo a "gozar mis vacaciones" desde el primer día alocadamente. Si no que me esté quieto contemplando las cosas invisibles de Él que no se pueden explicar con palabras. Tambien estos días me han servido para reforzar mi comunicación con Dios y mi compromiso   por el cual quiero seguir bendiciendo su nombre, para reforzar la firme determinación de que nada se impondrá en  mi relación con Dios.
¿Cuál debe ser la reacción correcta a estas vacaciones? Todo depende del enfoque con el que nosotros lo veamos. ¿Han sido muy buenas? ¡Sí! He aprendido muchas cosas todas positivas, si, han habido circunstancias negativas, pero las recordaremos para aprender de ellas siempre en positivo. He compartido con la familia momentos hermosos. Y lo más importante. He mantenido mi fe creyendo que el Señor conoce mejor que yo lo que me conviene. Esto no entiende mi mente lógica. Pero han sido unas felices vacaciones, con recuerdos increíbles.

¿Cómo sueles enfocar las cosas que te pasan en tu vida? ¿Reaccionas con desesperación y angustia? ¿O has madurado en tu fe y reaccionas con agradecimientos a Dios porque seguramente Él quiere hablar a tu corazón? 


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Envidia y felicidad


La envidia es lo contrario del amor y no es una falta menor o que no debemos darle importancia. La envidia no nos deja ser felices o mejor dicho trunca nuestro estado de paz y felicidad. La envidia siempre causa terribles estragos en las relaciones humanas. Caín mató a su hermano por envidia, José fue vendido por sus  hermanos porque le tenían envidia; Judas entregó a Jesús a los jefes religiosos y a  Pilato porque sentía envidia del Maestro. Podemos citar numerosos ejemplos parecidos en la Biblia, al igual que en la vida de familias, empresas, profesionales, religiosos, filósofos, científicos, comerciantes, naciones, etc.
Nuestro mundo sufre convulsiones sociales religiosas y políticas debido a la envidia que siente un ser humano por otro y el deseo de acapararlo todo para uno solo. O el simple hecho de tener razón.  El deseo de poder se impone en la política, en la economía, en la religión y en las clases sociales de los países.
 Jesús dijo: " Un mandamiento nuevo os doy, que os améis unos a otros como yo os he amado. En esto conocerán que sois mis seguidores, en que os améis unos a otros"  Amar a nuestro prójimo es desearle siempre el bien, alegrarse de sus triunfos y conquistas con todo nuestro corazón, sin fingimientos; Por el contrario, no amarlo, o sentir envidia,  es desearle el mal, o simplemente ser indiferente a lo que le sucede, sentir celos de sus conquistas y sus logros, pensar que lo que el otro ha conseguido no lo merece y que nosotros somos merecedores de lo que tienen los demás o inclusive desear que el otro no tenga nada de lo que nosotros tenemos. Cuando uno ama con el amor de Dios y  ve que alguien triunfa o es talentoso, se produce un sentimiento de alegría por él; ese sentimiento  de alegría repite con cada uno de los demás. Amar con el amor de Dios es poner en primer lugar al prójimo; en cambio, lo contrario del amor es ser envidioso, es pensar primeramente en uno mismo.
Cada vez que somos conscientes de que en nuestro corazón hay un sentimiento de envidia, podemos estar seguros de que no proviene del amor que nos manda Dios . Ninguno de nosotros estamos libres de este sentimiento contrario al amor. Si queremos ser curados  necesitamos recibir al autor del amor en nuestro corazón, Él es la manifestación del Dios invisible, la manifestación del verdadero amor. Sí, Jesús, quien, como persona divina, no se aferró a ser igual a Dios, sino que “se despojó a sí mismo”  de su divinidad, tomó la forma de siervo y se humilló hasta la muerte por los demás. Cuando este Señor Jesús, venerado por muchas religiones, odiado por muchos grupos sociales modernos, entre a formar parte de nuestra vida y sus enseñanzas sean una verdadera realidad experimental para nosotros. Seremos sanados de la envidia que tanto daño está causando en la humanidad. Ya no seremos parte del problema sino parte de la solución. Encontraremos uno de los secretos para conseguir felicidad. 
"Haya,  pues,  en vosotros este sentir que hubo también en Cristo Jesús, el cual,  siendo en forma de Dios,  no estimó el ser igual a Dios como cosa a que aferrarse, sino que se despojó a sí mismo,  tomando forma de siervo,  hecho semejante a los hombres; y estando en la condición de hombre,  se humilló a sí mismo,  haciéndose obediente hasta la muerte,  y muerte de cruz."
 (Filipenses 2:6-8).
"El amor no sólo debe ser una llama, sino una luz."   Henry David Thoreau



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¿Donde está la felicidad?

¿Dónde está la felicidad?
Muchos escépticos afirman que es imposible conseguir una felicidad duradera. Siempre tendremos problemas y dificultades que nos impiden ser felices, y no hay ser humano en el mundo que no tenga problemas, por tanto no puede haber persona que sea completamente feliz.
Muchos son los estudios  que han demostrado que la forma de ver las cosas externas que suceden tiene mucho que ver con la paz interior y la felicidad que procuramos todos. Hay personas que nacen con predisposición a ser positivos y mirar los sucesos con perspectiva positiva y hay también aquellos que no hemos nacido con esta predisposición. Desde luego que para los primeros será más fácil  seguir en la lucha diaria de la vida con positivismo y con esperanza. Pero más mérito merecen los que teniendo una predisposición negativa puedan cambiar para tener una actitud positiva.
Llama la atención las declaraciones de RIHANNA, ella insiste en que no necesita a nadie para hacerla feliz.
"Estar enamorada es definitivamente una gran parte de la felicidad, pero primero tienes que encontrar el placer en una misma. No puedes esperar a un hombre para que te haga feliz", aconsejó la sexy barbadense en sus últimas declaraciones a la web ShowbizSpy.
Esto es verdad, primero tenemos que sentirnos a gusto con nosotros mismos, aceptarnos tal como somos porque la mayoría de nosotros los humanos no hemos vencido nuestros complejos, algunos no queremos nuestro nombre, no queremos nuestra estatura, nuestro color de pelo, nuestra cara, nuestros ojos, nos miramos con muchos defectos, los cuales en el fondo los odiamos y queremos cambiarlos. no tiene nada de malo que queramos cambiar algunas cosas que no nos gustan, pero muchos llegamos a la exageración y pensamos que si cambiamos esto o aquello vamos a encontrar la felicidad.  Hay muchas cosas de nuestro físico o de nuestro comportamiento que podemos cambiar si eso nos hace sentirnos bien, pero hay otras que  debemos de una vez por todas aceptarlas, amarlas y sentirnos orgullosos de ser lo que somos. Necesitamos primero que nada amarnos a nosotros mismos, comprendernos, entender que somos humanos y que podemos fallar.
En un artículo anterior hablábamos algo de las repeticiones. Algún lector ha comentado que las repeticiones no influyen para nada en nuestra vida. Ahora queremos demostrar que sí influyen en nuestra vida. Solo daremos un ejemplo: 
Alguien ha  conocido a alguna persona que  se ha  enojado con otra y que solo pasa contando aquello, de como la otra le ofendió, de como ella es injusta, de como ella no tiene la razón y un largo etc? Pues bien, mientras más veces la persona repite lo mismo y lo mismo, más difícil se le hará perdonar y poder restablecer una amistad con quien se ha enojado. 
Lo mismo sucede con nuestra aceptación, si siempre nos decimos a nosotros mismos: Soy  tont@, soy inútil, no puedo, soy incapaz, es imposible,  todo me sale mal, tengo mala suerte, etc. y nos vivimos dando una paliza mental cada día. ¿No es verdad que lo que decimos se nos cumple? Si somos sinceros, sí que se cumple. A lo mejor es fácil observar en otras personas, pero intentemos observarnos a nosotros mismos. ¿Cómo es nuestro diálogo interno? ¿Es negativo o es positivo? Si nuestras repeticiones son negativas cada vez seremos más negativos y si repetimos cosas positivas seremos positivos. 
Empecemos a hacer un ejercicio de auto observación, tratemos de cambiar lo que no nos gusta de nosotros siempre y cuando sea posible hacerlo y empecemos a aceptar lo que no se puede cambiar. Para hacerlo es muy bueno que escribamos en una hoja de papel por lo menos 25 cosas que no nos gustan y en otra hoja 25 cosas que nos gustan. A partir de allí tratemos de encontrar soluciones y aplicarlas. Seguro vamos a descubrir que la felicidad está en nosotros mismos cuando nos hemos aceptado. Y cuando lleguemos a amarnos a nosotros mismos podremos comprender y amar a los demás. 
Es lamentable que arrastremos muchas contradicciones, pues la misma chica Rihanna que no necesita  a  nadie para ser feliz no  tolera algunos de sus atributos. En otra parte dice que odia su propia voz. Y tomemos en consideración que con ella hace su profesión. Esto nos puede servir de ejemplo para nuestro desarrollo, ya  que así como ella nosotros también tenemos muchas cosas en las cuales no nos hemos aceptado 

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fortaleza mental y felicidad

fortaleza mental y felicidad
A pesar de que el ser humano es un ser social, también tiene una faceta de individualidad o privacidad. Esto hace que no compartamos con los demás ciertos aspectos de nuestra vida, lo cual es muy bueno y lo hemos llamado prudencia. Pero la exageración de la prudencia se convierte en temor, y este temor nos hace construir muros o fortalezas para protegernos. 

 En épocas pasadas los hombres construían lugares fortificados para refugiarse en caso de ataque, las ciudades tenían muros y puertas muy fuertes. Hoy en día todavía se construyen fortalezas subterráneas. Son los llamados búnkers y grandes refugios.

Pero hay otras fortalezas que no son físicas y que las hemos construido durante toda nuestra vida, desde que éramos niños hemos sido educados con algunos conceptos, o nos hemos formado una serie de creencias inamovibles que conforman nuestra personalidad. Los hombres de ciencia las llaman Redes Neuronales. Los estudiosos del comportamiento humano, Sistemas de creencias. La biblia las llama Fortalezas en 2 Corintios 10: 4-5. Estas fortalezas que nos hemos construido para protegernos, pueden literalmente ser una cárcel y un impedimento para nuestro desarrollo personal. Aunque estas fortalezas no son hechas de grandes piedras, ni tienen puertas con cerrojos forjados, no las podemos ver ni tocar, sin embargo son tan reales y más fuertes que las mismas fortalezas hechas de poderosos muros.

Nosotros podemos ser prisioneros de nuestras creencias, de nuestros razonamientos. Un ejemplo claro puede ser que cuando eramos niños nos dijo el profesor que dibujáramos algo en el cuaderno de dibujo y ese dibujo nos salió mal y todos nuestros compañeros se rieron, esto nos causó  un  shok de vergüenza e incomprensión y nos pusimos una gran piedra en la construcción de nuestro muro fortificado: "No sirvo para dibujar" Con este programa mental seguimos hasta cuando somos adultos. Ya nunca más tomaremos un lápiz para dibujar y cuando alguien nos dice que dibujemos algo decimos: Pídeme lo que quieras pero menos eso. Allí está esa fortaleza mental, éste solo es un ejemplo de muchos programas mentales caducos. ¿Te rechazaron cuando estabas enamorad@? ¿Te vencieron en una pelea? ¿Suspendiste en Matemáticas? ¿Te dejó tu pareja? ¿Perdiste dinero en un negocio? ¿Te traicionó tu mejor amigo? Busca tu fortaleza mental caduca. Caducas, porque las venimos manteniendo desde hace más de tantos años. ¿Qué diríamos de un profesor que nos quisiera enseñar algo con un programa informático de hace treinta años?¿Y qué podemos decir de nosotros mismos que nos basamos en un programa mental de hace tantos años? 
¿Por qué nos cuesta tanto romper una fortaleza de este tipo?  La respuesta es fácil. Porque la venimos repitiendo durante tanto tiempo, cada vez que nos acordamos de lo que nos sucedió. Mientras más lo repetimos más fuerte es nuestra fortaleza mental. Las repeticiones, las repeticiones, las repeticiones. Éstas son las que forman una fortaleza y éstas son las que nos pueden ayudar a romper las ya existentes.
Dios mandó a su pueblo que usara las repeticiones del libro de la ley, que las repitieran, que las escribieran, que las memorizaran: 
"Y estas palabras que yo te mando hoy, estarán sobre tu corazón;   y las repetirás a tus hijos, y hablarás de ellas estando en tu casa, y andando por el camino, y al acostarte, y cuando te levantes.  Y las atarás como una señal en tu mano, y estarán como frontales entre tus ojos;   y las escribirás en los postes de tu casa, y en tus puertas" Deuteronomio 6: 6-9
Hubo un hombre que propagó el mensaje de Jesucristo que repetía siempre:
"Todo lo puedo en cristo que me fortalece" Filipenses 4: 13
La voluntad de Dios no es que vivamos encerrados en una cárcel fortificada creada por nosotros mismos o por pensamientos que el enemigo a puesto para obstaculizar nuestro desarrollo personal. 
 Dios desea sacarnos de esa cárcel. Si creemos en Jesús, Dios nos da una nueva vida y nuevos objetivos. Su Espíritu nos renueva y poco a poco nos libera de nuestras falsas ideas o pensamientos incrédulos. Permanezcamos humildes y atentos a lo que Dios nos dice en la Biblia. Dejémonos alcanzar y examinar por su Espíritu. Aprendamos más y más a fundar nuestra vida en la voluntad de Dios, usemos repeticiones con fuerte voz y actitud de victoria para nuestra felicidad y para romper con nuestras debilidades.

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Nacer de nuevo para ser feliz

La relación con nuestros semejantes cada día se pone más difícil. Siendo una realidad que nos necesitamos unos a otros, sin embargo no sabemos gestionar estas relaciones lo que nos impide ser felices y saber amar, en el estricto sentido de las palabras, amor fraterno. Algunos de nosotros esperamos que nuestras amistades o familiares, rellenen el vacío interno, el dolor y el sufrimiento, que no podemos gestionar. Queremos que nuestra pareja, nuestros amigos, o nuestros hijos, sean quienes produzcan un cambio en en esos sentimientos ocultos, y lleguemos por este método al estado perfecto de felicidad y amor.
Lamentablemente, si no  tomamos consciencia de que somos nosotros mismos quienes debemos crecer, madurar y tomar entera responsabilidad de nuestras vidas. No aprenderemos a gestionar nuestra vida interior al pretender que nuestras relaciones humanas hagan el cambio que necesitamos. Hemos sido testigos de que la buena gestión de nuestra vida por nosotros mismos o con la influencia de nuestros semejantes no da un resultado satisfactorio. Sabemos que necesitamos un verdadero cambio en nuestro interior, que es desde donde tenemos que empezar.
Una noche, un judío de nombre Nicodemo se acercó a Jesús y se produjo el siguiente diálogo:

"Maestro, sabemos que Dios te ha enviado a enseñarnos, porque nadie podría hacer los milagros que tú haces, si Dios no estuviera con él. Jesús le dijo:
Te aseguro que el que no nace de nuevo, no puede ver el reino de Dios. 
 Nicodemo le preguntó:
¿Y cómo puede uno nacer cuando ya es viejo? ¿Acaso podrá entrar otra vez dentro de su madre, para volver a nacer? 
Jesús le contestó:
Te aseguro que el que no nace de agua y del Espíritu, no puede entrar en el reino de Dios.  Lo que nace de padres humanos, es humano; lo que nace del Espíritu, es espíritu.  
Según estas palabras de Jesús, para que se produzca un cambio verdadero y duradero. Para que podamos ser capaces de gestionar correctamente nuestra vida es necesario nacer de nuevo, solo así el ser humano puede ser feliz y puede amar en cualquier circunstancia externa, porque el cambio se ha producido en su interior. Este nuevo nacimiento lo experimentaron y lo siguen experimentando todos los seguidores de  Él. Por este motivo en otro pasaje dijo: El que cree en mi, de su interior correrán como ríos de agua viva y Pablo en la carta a los corintios les dice que todo aquel que está en Cristo es nueva criatura, que las cosas viejas han pasado y que todas han venido a ser hechas nuevas. Pero para nacer de nuevo también hay que morir primero, no en el sentido físico, sino en lo profundo de nuestro ser donde mora el ego que nos impide amar y ser felices porque está viciado conforme a los deseos engañosos de este mundo, esta es la naturaleza humana, llena de defectos y errores, que nos arrastra hacia la infelicidad y el descontento perpetuo.
Tener el valor de enfrentarnos a esta muerte y a  un nuevo nacimiento es el reto que Jesús nos ha puesto, solo así podremos  amar de verdad a nuestro prójimo, no esperando que ellos cambien nuestra vida miserable, sino llevando una luz de amor en las tinieblas del odio, del dolor, de la injusticia, de la envidia, de la venganza y de la sombra de muerte que nubla el entendimiento de quienes siguen empecinados en su propio razonamiento. 
 Aquella luz verdadera que alumbra a todo hombre venía a este mundo.
 En el mundo estaba,   y el mundo fue hecho por medio de él;  pero el mundo no lo conoció.
A lo suyo vino,  pero los suyos no lo recibieron.
Mas a todos los que lo recibieron,   a quienes creen en su nombre, les dio potestad de ser hechos hijos de Dios.
Estos no nacieron de sangre,   ni por voluntad de carne,  ni por voluntad de varón,  sino de Dios. Juan 1:9-13




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