Mostrando entradas con la etiqueta Auto ayuda para ser feliz. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Auto ayuda para ser feliz. Mostrar todas las entradas

Mis vacaciones mas felices

Antes de comenzar las merecidas vaciones me dieron de baja medica por una tendinitis en el peroneo largo cosa que comenzó sin ninguna causa aparente. Investigando un poco he llegado a saber que algunas de las tendinitis no se producen por un esfuerzo como tal sino mas bien por movimientos repetitivos. Habiendome recuperado en 4 dias de descanso con unos anti inflamatorios, el médico me ha dado de alta justamente un día antes de que la empresa cierre sus puertas por las vaciones estivales. En vista de que no me sentía con mucha confianza como para trabajar me sentí agradecido ya que tenía mucho mas tiempo para recuperarme completamente hasta que llegue el tiempo de regresar al trabajo cotidiano. Además teníamos planeado visitar a una sobrina que nos ha invitado muchas veces a su casa a pasar unos días. Asi que los billetes ya estaban comprados desde hace algun tiempo.
Al perro flaco todas se le vuelven pulgas.
Pues sí, como dice el refrán parece que al hombre  abatido se le acrecientan los problemas y las adversidades. El primer día de vacaciones me dedico poner en orden  un poco la casa moviendo unos muebles de sitio y se me cae un mueble en la misma parte  apretandome la pantorrilla baja contra el mueble y un muro pequeno al cual no lo había visto, pues iba caminando de espaldas. !Que dolooooor! Es indescriptible para contarlo pero a quien le ha pasado algo parecido lo comprenderá perfectamente. A seguir tomando anti inflamatorios y disfrutar de las felices vacaciones. Unos cuatro días más otra vez andando por casa con zapatillas de verano de las que los dedos de los pies quedan al descubierto, un armario con puertas correderas se habia atascado a lo mejor por el calor se ha torcido la madera de los laterales y no había manera de mover las puertas. Asi que se acerca "el hombre de la casa" a solucionar el problema. Adivinen que. Si, lo adivinaron se ha soltado la puerta con tal presion y ha caido al suelo pegandome cual martillo en la uña del dedo gordo pero del otro pie. Como para quedarse quieto.
Es muy común en nosotros tener un dialogo interno como lo llaman los sicologos. Este dialogo esta dividido, o tiene varias connotaciones. Hay una parte de mí que quiere agradecer a Dios por todo para cumplir con lo que nos enseña la primera carta a los Tesalonicences 5:17 o en Filipenses 4:6-7.
Los entendidos dicen que tenemos una parte lógica y otra emocional e intuitiva. La parte lógica nos hace ver las cosas con mucha realidad y no permite que cambiemos ni nos desviemos de esa realidad percibida como tal. Es la parte del pensamiento en la cual es posible distinguir solo cosas reales o materiales como montañas, casas, coches, árboles, aire, agua, personas, aviones, etc. Aristóteles la instauró como la verdadera ciencia o el saber supremo.  La parte no lógica o intuitiva  nos hace ser mas optimistas, más emotivos. Se dice que allí se producen y se organizan las emociones que dan respuesta a distintos estímulos incluyéndose las expresiones faciales, la reacción de los músculos, la tonificación de la voz, etc. Dando como resultado un  comportamiento específico para hacer frente a nuestro entorno. Dicho de otra manera reaccionamos de  tal manera a situaciones desagradables y de otra manera a situaciones que nos agradan. Descartes es partícipe de la dualidad, que es lo más sensato.

Los que leemos y creemos en la biblia, sabemos que la fe no es lógica. Muchas de las cosas que narra la escritura y muchas de la cosas que practicaron y aconsejan los discípulos y los hombres de Dios no son nada lógicas. ¿Cómo se me puede ocurrir decir: Gracias Señor por tu amor, si me he enfermado sin razón, me he caído golpeándome en el mismo sitio, luego me he hecho daño en el otro pie? Esto se sale de la lógica, no es razonable ni es lógico. Pero Dios quiere que los que creemos en Él tengamos fe, porque sin esa fe es imposible agradar a Dios, y la fe llama a las cosas que no son como si fueran. Una cosa si que me doy cuenta, la fe no es negar la realidad. Cuando estaba Jesús en la barca con los discípulos y éstos le despertaron porque se hundían con el mar enbravecido. Jesús no negó la realidad. El no dijo: Yo no veo el viento ni las olas. O les dijo a sus discípulos: repitan cien veces que no hay olas grandes ni vientos fuertes. Lo que hizo es reprender a los vientos y a las olas con su voz poderosa y los vientos y las olas le obedecieron. Como seguidor del Maestro, sigo creyendo que si Él se levanta y reprende los vientos y las olas de mis dolores y de mis problemas, éstos oirán su voz, porque su voz resuena en la inmensidad y más que nada a su voz, los vientos y las olas obedecen. Seguramente muchos dirán: ¿Que voz? Pues aunque audiblemente no hay ninguna voz, hay una voz. Es aquella voz que el salmista nos describe en el salmo 19: "Los cielos cuentan la gloria de Dios y el firmamento anuncia la obra de sus manos. Un día emite palabra a otro día, y una noche a otra noche declara sabiduría. No hay lenguaje, ni palabras, ni es oída su voz. Mas por toda la tierra salió su voz, y hasta el extremo del mundo sus palabras. Cada día vemos que en el desembolvimiento de este mundo. Hay un sol, una luna, unas estrellas, un dióxido de Carbono para las plantas inhalar y un oxígeno para exhalar, el hombre en su momento, inhala ese oxígeno y exhala el Dióxido de Carbono, hay agua para la sobre vivencia, comida para el hambre, materiales para la protección y por supuesto, las montañas, los árboles, las cataratas, etc.

Pero hay otra parte en mi interior que no quiere agradar a Dios, una parte que se rebela y dice que es una injusticia lo que me ha pasado, que dice que Dios es el culpable de toda mi desgracia y por ende de toda la desgracia de la humanidad. Una parte que de me dice que "Si Dios existiera.........." "Que si Dios fuera bueno y lleno de amor......""Que si eso yo lo haria mejor" Esa parte de mi naturaleza, no quiere bendecir al Señor ni siquiera cuando me va a pedir de boca peor cuando las cosas no salen como yo espero.
Leer la palabra de Dios todos los dias me ayuda a saber lo que tengo que hacer. Es lamentable que aun conociendo esta bendita palabra tenga que luchar con mi naturaleza y es comprensible que aquellos que no tienen este conociemiento se dediquen a maldecir y blasfemar cuando el dolor, los problemas y las dificultades nos invaden como miembros de la raza humana.

En medio de este debate interno le  he preguntado al Señor: ¿Que quieres de mi Señor? ¿Tiene esto alguna enseñanza para mi vida? Quieres decirme algo que no logro comprender?.
Las respuestas no vienen pronto, vienen con el paso del tiempo. De momento me he quedado callado reflexionando sobre mi relación con el Señor. pidiéndole que por favor guie mi vida hacia su perfecta voluntad. No lo que yo quiero, sino lo que quiere Él. Es posible que el Señor quiere que esté callado solo en mi lecho con Él sin que haya interrupción. Que haya un silencio en mi mente, un descanso en el pensar y pensar. Que no salga corriendo a "gozar mis vacaciones" desde el primer día alocadamente. Si no que me esté quieto contemplando las cosas invisibles de Él que no se pueden explicar con palabras. Tambien estos días me han servido para reforzar mi comunicación con Dios y mi compromiso   por el cual quiero seguir bendiciendo su nombre, para reforzar la firme determinación de que nada se impondrá en  mi relación con Dios.
¿Cuál debe ser la reacción correcta a estas vacaciones? Todo depende del enfoque con el que nosotros lo veamos. ¿Han sido muy buenas? ¡Sí! He aprendido muchas cosas todas positivas, si, han habido circunstancias negativas, pero las recordaremos para aprender de ellas siempre en positivo. He compartido con la familia momentos hermosos. Y lo más importante. He mantenido mi fe creyendo que el Señor conoce mejor que yo lo que me conviene. Esto no entiende mi mente lógica. Pero han sido unas felices vacaciones, con recuerdos increíbles.

¿Cómo sueles enfocar las cosas que te pasan en tu vida? ¿Reaccionas con desesperación y angustia? ¿O has madurado en tu fe y reaccionas con agradecimientos a Dios porque seguramente Él quiere hablar a tu corazón? 


¿Te ha gustado este artículo? Compártelo con tus amigos. Puedes enviar este enlace por correo electrónico o dar en los botones de abajo Facebook , tweeter, Google + ¿Quieres recibir en tu correo los artículos que se publique en este blog? Déjanos tu correo electrónico aquí.

Envidia y felicidad


La envidia es lo contrario del amor y no es una falta menor o que no debemos darle importancia. La envidia no nos deja ser felices o mejor dicho trunca nuestro estado de paz y felicidad. La envidia siempre causa terribles estragos en las relaciones humanas. Caín mató a su hermano por envidia, José fue vendido por sus  hermanos porque le tenían envidia; Judas entregó a Jesús a los jefes religiosos y a  Pilato porque sentía envidia del Maestro. Podemos citar numerosos ejemplos parecidos en la Biblia, al igual que en la vida de familias, empresas, profesionales, religiosos, filósofos, científicos, comerciantes, naciones, etc.
Nuestro mundo sufre convulsiones sociales religiosas y políticas debido a la envidia que siente un ser humano por otro y el deseo de acapararlo todo para uno solo. O el simple hecho de tener razón.  El deseo de poder se impone en la política, en la economía, en la religión y en las clases sociales de los países.
 Jesús dijo: " Un mandamiento nuevo os doy, que os améis unos a otros como yo os he amado. En esto conocerán que sois mis seguidores, en que os améis unos a otros"  Amar a nuestro prójimo es desearle siempre el bien, alegrarse de sus triunfos y conquistas con todo nuestro corazón, sin fingimientos; Por el contrario, no amarlo, o sentir envidia,  es desearle el mal, o simplemente ser indiferente a lo que le sucede, sentir celos de sus conquistas y sus logros, pensar que lo que el otro ha conseguido no lo merece y que nosotros somos merecedores de lo que tienen los demás o inclusive desear que el otro no tenga nada de lo que nosotros tenemos. Cuando uno ama con el amor de Dios y  ve que alguien triunfa o es talentoso, se produce un sentimiento de alegría por él; ese sentimiento  de alegría repite con cada uno de los demás. Amar con el amor de Dios es poner en primer lugar al prójimo; en cambio, lo contrario del amor es ser envidioso, es pensar primeramente en uno mismo.
Cada vez que somos conscientes de que en nuestro corazón hay un sentimiento de envidia, podemos estar seguros de que no proviene del amor que nos manda Dios . Ninguno de nosotros estamos libres de este sentimiento contrario al amor. Si queremos ser curados  necesitamos recibir al autor del amor en nuestro corazón, Él es la manifestación del Dios invisible, la manifestación del verdadero amor. Sí, Jesús, quien, como persona divina, no se aferró a ser igual a Dios, sino que “se despojó a sí mismo”  de su divinidad, tomó la forma de siervo y se humilló hasta la muerte por los demás. Cuando este Señor Jesús, venerado por muchas religiones, odiado por muchos grupos sociales modernos, entre a formar parte de nuestra vida y sus enseñanzas sean una verdadera realidad experimental para nosotros. Seremos sanados de la envidia que tanto daño está causando en la humanidad. Ya no seremos parte del problema sino parte de la solución. Encontraremos uno de los secretos para conseguir felicidad. 
"Haya,  pues,  en vosotros este sentir que hubo también en Cristo Jesús, el cual,  siendo en forma de Dios,  no estimó el ser igual a Dios como cosa a que aferrarse, sino que se despojó a sí mismo,  tomando forma de siervo,  hecho semejante a los hombres; y estando en la condición de hombre,  se humilló a sí mismo,  haciéndose obediente hasta la muerte,  y muerte de cruz."
 (Filipenses 2:6-8).
"El amor no sólo debe ser una llama, sino una luz."   Henry David Thoreau



¿Te ha gustado este artículo? Compártelo con tus amigos. Puedes enviar este enlace por correo electrónico o dar en los botones de abajo Facebook , tweeter, Google + ¿Quieres recibir en tu correo los artículos que se publique en este blog? Déjanos tu correo electrónico aquí.

¿Donde está la felicidad?

¿Dónde está la felicidad?
Muchos escépticos afirman que es imposible conseguir una felicidad duradera. Siempre tendremos problemas y dificultades que nos impiden ser felices, y no hay ser humano en el mundo que no tenga problemas, por tanto no puede haber persona que sea completamente feliz.
Muchos son los estudios  que han demostrado que la forma de ver las cosas externas que suceden tiene mucho que ver con la paz interior y la felicidad que procuramos todos. Hay personas que nacen con predisposición a ser positivos y mirar los sucesos con perspectiva positiva y hay también aquellos que no hemos nacido con esta predisposición. Desde luego que para los primeros será más fácil  seguir en la lucha diaria de la vida con positivismo y con esperanza. Pero más mérito merecen los que teniendo una predisposición negativa puedan cambiar para tener una actitud positiva.
Llama la atención las declaraciones de RIHANNA, ella insiste en que no necesita a nadie para hacerla feliz.
"Estar enamorada es definitivamente una gran parte de la felicidad, pero primero tienes que encontrar el placer en una misma. No puedes esperar a un hombre para que te haga feliz", aconsejó la sexy barbadense en sus últimas declaraciones a la web ShowbizSpy.
Esto es verdad, primero tenemos que sentirnos a gusto con nosotros mismos, aceptarnos tal como somos porque la mayoría de nosotros los humanos no hemos vencido nuestros complejos, algunos no queremos nuestro nombre, no queremos nuestra estatura, nuestro color de pelo, nuestra cara, nuestros ojos, nos miramos con muchos defectos, los cuales en el fondo los odiamos y queremos cambiarlos. no tiene nada de malo que queramos cambiar algunas cosas que no nos gustan, pero muchos llegamos a la exageración y pensamos que si cambiamos esto o aquello vamos a encontrar la felicidad.  Hay muchas cosas de nuestro físico o de nuestro comportamiento que podemos cambiar si eso nos hace sentirnos bien, pero hay otras que  debemos de una vez por todas aceptarlas, amarlas y sentirnos orgullosos de ser lo que somos. Necesitamos primero que nada amarnos a nosotros mismos, comprendernos, entender que somos humanos y que podemos fallar.
En un artículo anterior hablábamos algo de las repeticiones. Algún lector ha comentado que las repeticiones no influyen para nada en nuestra vida. Ahora queremos demostrar que sí influyen en nuestra vida. Solo daremos un ejemplo: 
Alguien ha  conocido a alguna persona que  se ha  enojado con otra y que solo pasa contando aquello, de como la otra le ofendió, de como ella es injusta, de como ella no tiene la razón y un largo etc? Pues bien, mientras más veces la persona repite lo mismo y lo mismo, más difícil se le hará perdonar y poder restablecer una amistad con quien se ha enojado. 
Lo mismo sucede con nuestra aceptación, si siempre nos decimos a nosotros mismos: Soy  tont@, soy inútil, no puedo, soy incapaz, es imposible,  todo me sale mal, tengo mala suerte, etc. y nos vivimos dando una paliza mental cada día. ¿No es verdad que lo que decimos se nos cumple? Si somos sinceros, sí que se cumple. A lo mejor es fácil observar en otras personas, pero intentemos observarnos a nosotros mismos. ¿Cómo es nuestro diálogo interno? ¿Es negativo o es positivo? Si nuestras repeticiones son negativas cada vez seremos más negativos y si repetimos cosas positivas seremos positivos. 
Empecemos a hacer un ejercicio de auto observación, tratemos de cambiar lo que no nos gusta de nosotros siempre y cuando sea posible hacerlo y empecemos a aceptar lo que no se puede cambiar. Para hacerlo es muy bueno que escribamos en una hoja de papel por lo menos 25 cosas que no nos gustan y en otra hoja 25 cosas que nos gustan. A partir de allí tratemos de encontrar soluciones y aplicarlas. Seguro vamos a descubrir que la felicidad está en nosotros mismos cuando nos hemos aceptado. Y cuando lleguemos a amarnos a nosotros mismos podremos comprender y amar a los demás. 
Es lamentable que arrastremos muchas contradicciones, pues la misma chica Rihanna que no necesita  a  nadie para ser feliz no  tolera algunos de sus atributos. En otra parte dice que odia su propia voz. Y tomemos en consideración que con ella hace su profesión. Esto nos puede servir de ejemplo para nuestro desarrollo, ya  que así como ella nosotros también tenemos muchas cosas en las cuales no nos hemos aceptado 

¿Te ha gustado este artículo? Compártelo con tus amigos. Puedes enviar este enlace por correo electrónico o dar en los botones de abajo Facebook , tweeter, Google + ¿Quieres recibir en tu correo los artículos que se publique en este blog? Déjanos tu correo electrónico aquí.
¿Quieres escuchar en un audio este artículo o descargarlo en un mp3?
 Hazlo aquí:
Descargar Mp3

El perdón y la misericordia

Hay algo que tiene de particular la biblia con respecto a otros libros considerados sagrados para otras religiones. Esto es el perdón y la misericordia de parte de Dios. Según la palabra de Dios, los seres humanos hemos cometido muchos errores, cosa que es muy evidente. De hecho hay quienes dicen que uno de los derechos humanos es el derecho a equivocarnos. Estos errores han hecho una separación entre nosotros y Dios porque aunque Dios ama al pecador no ama el pecado.
Viendo que el ser humano no podía cambiar por sí mismo y no podía o no quería acercarse a Dios, Él se acercó a nosotros y nos vio en nuestros errores, nos vio que no podíamos salir del problema en que nos habíamos metido. Entonces optó por acercarse y tener misericordia. 
Impresiona mucho unos pasajes que nos ha recordado una sierva de Dios en unos mensajes recientes. El primero está en Ezequiel 16 y el segundo en Oseas 2. Si pueden leerlos que bien les va a hacer. Hace una alegoría de un matrimonio la relación de Dios con su pueblo. En el primer pasaje nos dice que la novia era inmunda y no era de un buen linaje, pero que Dios pasó por allí y la vio y la limpió, la adornó con vestidos lujosos, la alimentó  con aceite y vino, la adornó con joyas y se formalizó el matrimonio. Pero ella se prostituyó, se hizo adúltera y se fue con muchos amantes. En el segundo pasaje nos muestra como Dios a pesar de haberle traicionado su pueblo, en medio de su castigo en el desierto lo va a buscar y lo vuelve a enamorar y lo quiere perdonar y lo hace olvidar de su pecado. Esto hay que entenderlo en la misma alegoría que hacen dichos pasajes. Es decir en el matrimonio.
¿Seríamos capaces de ir a buscar a nuestra pareja cuando nos ha traicionado y volverla a enamorar y amarla y perdonarla y olvidar su infamia? Algunos a lo mejor a su pareja sí. ¿Pero seríamos capaces de buscar a quienes nos ha ofendido, que no es nuestra pareja y sentir compasión y misericordia y perdonar sus ofensas? Muchos casos de estos suceden en los matrimonios y terminan en asesinatos. Algunos hombres aún teniendo ellos la culpa de una separación, no son capaces de aceptarlo y matan a sus parejas. Esta es la gran diferencia entre las religiones y la enseñanza que nos trajo Jesucristo. Que aunque nosotros hemos estado lejos de Dios, practicando  pecados, desobedeciendo a Dios. Dios se manifiesta  a través de Jesucristo y nos viene a buscar, nos quiere limpiar de nuestras inmundicias y nos quiere perdonar, nos quiere hacer olvidar nuestros errores y transgresiones, porque Él ya lo ha olvidado. Solo necesitamos decir sí a su perdón, sí a su redención, sí a su amor. Cuando uno primeramente recibe ese perdón de parte de Dios, está más capacitado para perdonar a los demás. Ya no se queda solo en el lado del receptor de perdón y misericordia, sino que también siente que debe ser misericordioso y perdonador.
Mas Dios muestra su amor para con nosotros, en que siendo aún pecadores. Cristo murió por nosotros. Ro. 5:8

Equilibrio y felicidad

Estudios recientes  revelan que obsesionarnos por el sentimiento de felicidad nos hace menos creativos, asumir demasiados riesgos, y al final del todo, nos podemos sentir mucho más infelices que cuando empezamos. Esto nos hace pensar en que tener unas dosis mínimas de emociones negativas tienen un propósito en nuestra vida. Guardar un equilibrio emocional.

Se han escrito muchísimos libros con el objetivo de enseñarnos como alcanzar la felicidad, y en ellos no se ha tomado en consideración estos nuevos estudios, que demuestran que la “mucha felicidad” tiene su lado oscuro si la tomamos como única meta de nuestra vida. Según se lee en la revista Perspectives on Psychological Science. En la misma que se citan los estudios de la investigadora June Gruber.

Algunos sentimientos o emociones que están en nuestro interior,  cumplen un papel importante en nuestro diario vivir. Así el miedo por ejemplo nos ayuda a no tomar un riesgo innecesario, la culpa nos recuerda que debemos portarnos bien con los demás, o que debemos corregir cierta área de nuestra vida. Lo importante es que logremos poder  tener estos sentimientos, como los otros contrarios bajo control  para lograr un  equilibrio emocional. Además dice la investigadora citada anteriormente, que debemos dejar de preocuparnos tanto por la felicidad e invertir la energía en mantener los lazos sociales que tenemos con otras personas. El resto vendrá solo.

Se puede afirmar que en las experiencias que hemos tenido. Cuando más preocupados estamos por conseguir algo, ese algo tarda mucho en venir. Y cuando menos nos preocupamos por ello las cosas vienen con mayor facilidad. Por tanto centrémonos en lo que tenemos que hacer, sin obsesionarnos por los resultados,  los resultados se verán al final de nuestro esfuerzo.

La Infelicidad del ambicioso

Mucha de la insatisfacción se puede interpretar como una buena razón para superarnos y ser algo mejores. Pero cuando esta insatisfacción se convierte en una pervertida ambición, es decir nos volvemos insatisfechos compulsivos. Este descontrol nos pasará una cara factura con el paso de los años. Muchos quieren obtener victoria tras victoria, triunfo tras triunfo, quieren ganar batalla tras batalla, y a lo mejor sea sano pero cuando es una desmedida avaricia de tenerlo todo, al final terminamos más infelices de cuando empezamos la carrera.

La ambición no es un pecado si es moderada, porque todos tenemos ambiciones y sueños dentro de lo normal y lo correcto, pero si esa ambición es descontroladamente irreal, podemos hacer mucho daño a los demás y a nosotros mismos. Porque antepondremos buscar nuestro fin, y justificaremos los medios. El problema de algunos en la sociedad actual es que tienen una ambición desmedida de poder, de riqueza, de  disfrute, de tener cosas, tiempo de ocio, etc. Esta ambición desenfrenada y mal encaminada es lo que produce la infelicidad.

Porque en cuanto ha conseguido un primer logro, ya está pensando en el segundo y cuando tiene el segundo ya quiere el tercero. No se da tiempo para disfrutar de lo que ha logrado porque siempre estará trabajando con anticipación hacia la próxima meta.

Un clave muy buena y eficiente para que no nos suceda este fenómeno, es vivir el presente. De lo que se habla mucho en algunos sitios. Pero no vivir por vivir el presente, sino vivirlo desde nuestro interior cargándonos de conciencia, llenándonos de presencia en el lugar donde posamos la planta de nuestros pies. Inundando de plenitud y haciéndonos muy conscientes de lo que nos rodea. Una vez que somos muy conscientes de cuanto nos rodea, necesitamos, es una necesidad que disfrutemos de todo lo que hay. Del aire, del sol, de las montañas, de los árboles, de las flores, del rio, de nuestra casa, de nuestra cama, de nuestra comida, y porqué no de algún éxito logrado. Esto nos curará de nuestra infelicidad, porque cuando somos conscientes de que tenemos una buena cama para dormir nos acordamos de que muchos en el mundo no lo tienen, y nos puede hacer reflexionar en lo afortunados que somos. Y posiblemente seremos más sensibles para colaborar con aquellos menos favorecidos, y si nos movilizamos y tomamos acción, de seguro acabaremos con nuestra infelicidad.

Este es el día que ha hecho  el Señor: ¡estemos hoy contentos y felices!  Sal. 118:24

Pensamientos felices

El pensamiento positivo,  la visión adecuada, junto a la acción acompañada de una fuerte emoción. Constituyen una poderosa arma para alcanzar el éxito.

No se pueden elegir las circunstancias bajo las cuales nos toca vivir, pero si podemos elegir nuestros pensamientos y cambiar de actitud ante la vida. De esta manera, podremos cambiar nuestras expectativas y seguro que nuestros sueños se harán realidad. Por algo dicen algunos expertos, que la mejor medicina para el alma, está compuesta de comida sana, ejercicio físico adecuado y pensamientos de amor y perdón. Unos pensamientos negativos, unos pensamientos de duda, unos pensamientos de temor, el no practicar un ejercicio físico, y el no comer saludable, nunca han producido una vida feliz y satisfactoria.

Por el contra, un pensamiento positivo acompañado de una visión concreta y emoción adecuada, han producido siempre las hazañas más increíbles en la historia de la humanidad.

Cuando el ser humano tiene una visión maravillosa, y hace todo el esfuerzo posible, acompañándose  de lucha constante, siempre centrado en el objetivo, siempre trabajando con sacrificio, su sueño se hace realidad más pronto que tarde. Aunque las circunstancias no sean las esperadas en el presente, aunque todo parezca oscuro, aunque todo lo que se haga parece que no da los resultados esperados, aunque todos nuestros amigos nos digan que estamos equivocados y que no lo lograremos. Si hacemos la lucha tenaz, si nos esforzamos con todo nuestro ser, el triunfo nos espera a la vuelta de la esquina. Muchos se retiran  a mitad del camino, otros se retiran a punto de llegar a las puertas de la victoria. Pero si permanecemos firmes en nuestra visión, firmes en nuestro proyecto, firmes en nuestro sacrificio, firmes en nuestros pensamientos. El éxito de nuestra misión llegará. Nada se consigue sin esfuerzo y sacrificio,  nada se consigue con desánimo, nada viene con facilidad. Todos los grandes hombres y mujeres de la historia han sido gente empedernida en su lucha, tenaces en sus emprendimientos.

Un día Dios le dijo a Josué: “Esfuérzate y sé valiente, no temas ni desmayes, porque yo estaré contigo donde quiera que vayas” Tómate estas palabras para ti en este día.

La Felicidad en la convivencia de pareja

Antes de casarnos, cuando somos novios, normalmente la relación de pareja es muy bonita, por no decirlo hermosa. Hay una cierta compenetración de sentimientos y parece que nuestra media naranja es lo mejor que tenemos a nuestro lado. Para nuestra sorpresa, cuando ya llegamos a la convivencia, aparecen cosas que no habíamos visto de nuestra pareja, y cosas muy desagradables que estropean aquel ambiente de paz, amor, ternura  y cordialidad. Esto hace que perdamos el romanticismo y nos desanima a cultivar  el amor, que tanto bien nos hacía  en el noviazgo.

Necesario es que cuando somos novios, nos hagamos la idea de lo que nos cuentan los casados. Que no nos dejemos nublar por el sentimiento y la emoción fuerte en aquel momento. La historia, la experiencia, las vivencias de muchos matrimonios nos deben ayudar a comprender que siempre habrá conflictos en la convivencia. Lo tenemos que tener muy claro. No pensar “Esto a mí no me pasará”. Si pasa con muchos casos seguro que nos pasará a nosotros. Somos humanos llenos de errores y muy difíciles de ceder en nuestros razonamientos. Los principios que tenemos de acuerdo a nuestra crianza son inviolables y no cedemos ni por todo el oro del mundo. Somos dos seres totalmente distintos, dos familias con costumbres distintas. Esas diferencias tienen que rozar para poder ser limadas y en esos roces van a haber conflictos. Estos conflictos, aunque no lo creamos son necesarios para medir y establecer los límites de nuestra convivencia. Una vez establecidos los límites, nuestra relación debe basarse en la comunicación, la cesión de derechos y el cumplimiento de obligaciones. Es decir lo que cada uno está dispuesto a dar y lo que está dispuesto a recibir. Siempre dentro del respeto, la confianza y la empatía. Algunos principios que debemos tomar en consideración.

Jamás intentar cambiar a la pareja. Podemos ayudarla a mejorar ciertos aspectos, pero nunca pensar que debemos cambiarla  a nuestro antojo.  Es muy necesario amarla tal cual es.

Compartir con la pareja cosas aunque a ti no te gusten. A los hombres les gustan los deportes y a las mujeres las tiendas de ropa, por decir un ejemplo. La mujer debe hacer un esfuerzo por aprender algo de fútbol y el hombre aprender algo de la moda. Compartir con la pareja es involucrarse en la actividad que a ella le gusta, aún a sabiendas que a ti no te gusta.

Tomar decisiones juntos. Muchas veces pensamos que como es una cosa pequeña no tiene importancia, pero es necesario que en las cosas por más pequeñas que sean se tome en consideración la opinión de la otra parte.

Basar siempre la relación de pareja en la comunicación, sin perder el respeto, la confianza y la sinceridad. El conjunto de estas acciones nos dará como resultado una pareja feliz en su convivencia. Tomando muy en cuenta que todo depende de nosotros mismos. Es decir de cuanto empeño pongamos desde el principio, para hacer de nuestra convivencia más placentera.

Muchas parejas se desaniman de cultivar el amor con que todo empezó. Esto se debe a que el amor verdadero requiere de mucho trabajo para conservarlo. No nos dejemos llevar por el amor que nos presentan las novelas de la televisión.

“En todo caso, que cada uno de ustedes ame a su esposa como así mismo, y que la esposa respete al esposo.” Efesios 5:33

La imaginación nos hace felices

Estaba observando a unos niños jugar en una calle poco transitada, jugaban al fútbol, y ponían toda su imaginación. Dos bolsas de sus cuadernos eran un arco de fútbol donde tapaba el guardameta. Los bordillos de las aceras eran las líneas del campo y una marca de brea que cruzaba la calle era lo que les marcaba el medio campo. Una pelota muy,  muy vieja con remiendos que se salían era el balón más oficial que el oficial. Unos gritos de júbilo, unas cuantas caídas unas cuantas patadas a la bola y a las canillas, llenaba la calle de euforia feliz,  como si de una liga de campeones se tratase. De cualquier ángulo que miraba solo veía sonrisas y caras llenas de felicidad.

Esta observación me transportó a las edades de mi infancia en donde no me hacía falta nada aún careciendo de todo. También jugaba en una calle aunque de suelo sin asfalto y gritábamos con júbilo cuando hacíamos un gol. Igualmente la imaginación de un niño es poderosa, y  poníamos los mejores y famosos nombres a nuestros equipos, hasta teníamos uno que hacía de locutor deportivo.

Seguramente, pero completamente seguro que mi madre tenía una crisis enorme y en casa se hacía notar, pero recuerdo momentos tan felices de mi vida en la calle del barrio con la pelota de fútbol, que hasta asociaba la calle con mi segundo hogar.

Hoy los tiempos han cambiado, estamos en una crisis mundial pero gracias a Dios algunos tenemos el pan cotidiano, tenemos salud estable dentro de lo que cabe, bienes materiales innumerables comparados con aquella época. Muchas de las cosas que tenemos ni siquiera las necesitamos.

¿Qué nos impide ser felices?

Cuando usamos la imaginación podemos "ver sin ver", somos capaces de reproducir  imágenes de todo cuanto queramos, ya sean  reales  o falsas.

Un día el Maestro de Galilea, tomó un niño entre sus brazos y dijo a los adultos: “si no os volvéis como niños, no podréis entrar en reino de los Cielos” Tal vez porque los niños son capaces de crear felicidad donde no la hay para nosotros los adultos.

Manía por medir la felicidad

En los últimos años se ha puesto de moda una manía de medir la felicidad. No es malo medirla de acuerdo a parámetros que nos permitan ubicarla en un grado u  otro, basada en patrones  que reflejen los valores éticos, morales y culturales. Lo malo es que la cuantificación que se está haciendo, solo  toma como patrón, el éxito económico. Y esto es desvirtuar el concepto de felicidad. Incitar a la población a que solo el dinero y las posesiones constituyen la felicidad y que hay que conseguirlo por cualquier medio y a cualquier precio.

Un grupo de  psicólogos de la universidad de Leicester de Inglaterra,  comenzaron en 2006 a elaborar un mapa de la felicidad,  basados en la economía. Según ese mapa salen en primeros lugares, Dinamarca y Suiza.

En contra posición de ésta línea que asocia felicidad con economía,  la New Economics Foundation (NEF) y la asociación Amigos de la Tierra están elaborando su propio Índice de Felicidad en el Mundo, que pone como prioridad lo ecológico. Cómo si los ciudadanos respetan la naturaleza en su nación. O respetan a sus semejantes por encima de la riqueza. Y  según este barómetro, la República de Vanuatu, una isla muy pequeña en el Océano Pacífico, es la más feliz del mundo.

Según el sociólogo Sergio Sinay, en su nuevo libro “La felicidad como elección” Nos dice que la felicidad no es un bien  transable, es decir no se puede comercializar, por tanto como el mismo autor revela, vivimos en una sociedad de  consumo donde todo es medible y se puede pesar o sirve para algo. El autor explica también en una entrevista no estar de acuerdo con la provisión de fondos para medir los índices de felicidad en las universidades. Entre otras cosas dice que la felicidad está en encontrar el sentido a la vida. “Qué hago aquí en la vida, cómo lo hago  y  cómo vivo los valores y sentimientos de los cuales dispongo.

Todos tenemos una existencia, una misión,  unos valores y sentimientos. Las preguntas están planteadas:

¿Cuál es nuestro objetivo de estar aquí en la Tierra?

¿Cómo estamos cumpliendo con  nuestra misión?

¿Cómo estamos aplicando a nuestro diario vivir esos valores y sentimientos?

Te invito a mirar una presentación para reflexionar sobre esto  en esta página

http://cienconsejosparaserfeliz.blogspot.com

Ser feliz en medio de la esclavitud

Se dice que el ser humano terminó con la esclavitud y tenemos varios ejemplos para decirlo así:

El primer país fue Londres que en el año 1807 con el jefe evangélico William Willberforce, Thomas Clarkson y Equiano, entre otros. Fundaron en 1787, en la ciudad de Londres, la "Sociedad para la Abolición de la trata de esclavos".

Poco más tarde, en México, el 6 de diciembre de 1810  Miguel Hidalgo abolió la esclavitud. Siendo el pionero de América. Más tarde, el Generalísimo Morelos ratificó dicha derogación en el famoso escrito "Sentimiento de la Nación", el cual fue promulgado el 14 de septiembre de 1813.

También tenemos el acta de Anáhuac en 1813

En el año 1949, la Asamblea General de las Naciones Unidas aprobó el "Convenio para la Represión de la Trata de Personas y la prostitución.

En 1996, la Asamblea General de las Naciones Unidas,  decidió que el día 6 de Diciembre se designara como el Día Internacional para la Abolición de la Esclavitud.

En 2001 la esclavitud fue declarada "crimen contra la humanidad" por la Conferencia Mundial contra el Racismo.

Según esto Podemos decir que hemos acabado con la esclavitud o por lo menos oficialmente.

En la práctica y según algunas estadísticas todavía unas 700.000 personas adultas son víctimas de la trata de personas y la cifra casi duplica cuando se trata de niños porque asciende a 1.200.000 especialmente bajo las mafias de la Prostitución.

Hace 2.000 años llegó a la tierra un hombre que predicó sobre la libertad. Desde entonces sus seguidores lo han seguido haciendo. Como podemos leer al principio de este artículo sobre  William Willberforce y muchos e innumerables hombres que han tomado su mensaje.

La mayoría de personas cree que gobernar su propia vida con su razonamiento lógico es la libertad que busca. Sin embargo la verdadera libertad  llega al ser humano cuando deja que el Señor Jesucristo gobierne en su vida, porque está claro que no somos capaces de gobernarnos sin los principios de Dios. Ya que los principios de los hombres han fracasado y seguirán fracasando.

Todos aquellos que quieren vivir independientemente de Dios no consiguen tener paz en su corazón ni libertad. Por algo dijo el Maestro: “Conoceréis la verdad y la verdad os hará libres” ¿Y qué es la verdad? El mismo Maestro contesta: “Yo, soy el camino, la verdad y la vida. Nadie viene al padre sino por mí”

Cómo ser más feliz

Muchos de los problemas que diariamente tenemos que afrontar, podrían quitarnos un poco de felicidad y paz  interior. Sin embargo podemos aprender a cambiar la interpretación que les damos a las circunstancias. Según se puede sacar como conclusión de las muchas lecturas. Todo está en la interpretación y saber manejar los hechos sintonizándonos positivamente.

Antes de que pudiéramos utilizar la radio, no sabíamos que existían sus ondas electromagnéticas porque nadie las veía ni las puede ver hasta ahora. Pero las ondas existían aunque nosotros no estábamos enterados. Del mismo modo las vibraciones positivas y negativas existen aunque muchos no las hayamos experimentado.

Siempre recuerdo una moraleja que me contaba un gran amigo. Decía que había un hombre muy negativo, que siempre pensaba que le iba a ir mal en todo lo que hacía. Siempre estaba quejándose maldiciendo su vida y su situación. Un día salió con su vehículo y se decía. -Ahora me voy a quedar en medio del camino con una llanta baja. En efecto se le pinchó la rueda. Luego decía. -Ahora seguro que se me olvidó el gato en casa. Así mismo sucedió. Su mujer le dijo: -Ve a pedir que alguien te preste un gato. Salió de su coche y caminaba diciendo: -¿Quién tendrá un gato? Seguro que nadie tendrá un gato por este lugar. Y si alguien tiene no me lo prestará, seguro. Se aproximó a una casa y cuando salió una persona a la puerta, sin darle tiempo ni a saludar, le dijo: -¡Quédese con su gato y métase por donde le quepa, yo no necesito nada porque todos son unos egoístas, por eso no puedo ser feliz!

Como podemos ver la interpretación que damos a los hechos es muy importante. Dicho de otra manera si nos rodeamos de pensamientos positivos, aceptando los hechos como son y buscando una solución adecuada y aplicando un razonamiento objetivo sin quejas ni enfados las cosas seguro que nos irán mejor.

Nosotros seríamos como una radio, los pensamientos como las emisiones de radio. Si estamos mal sintonizados interpretaremos mal los hechos. Pero podemos cambiar de sintonía como cambiar de emisora en una radio. Es decir rodearnos de pensamiento positivos e interpretar los hechos buscando oportunidades para ser felices. Por ejemplo si te sientes triste, es una oportunidad para buscar alegrarte así podrás distinguir la diferencia entre las dos emociones. Porque si nunca experimentas la tristeza nunca sabrás lo que es la alegría.

¿Qué tal si empiezas a rodearte de pensamientos positivos y buscas la manera de solucionar sin enfados tus problemas? Serás más feliz

El miedo de nuestra generación

¿Tienes miedo? Cuando éramos niños nos contaron un cuento que se llamaba “Juan sin miedo” pues ese era el nombre del personaje del cuento que se caracterizaba por su arrojo y valentía. Entre los innumerables conceptos del temor, podemos decir que es una reacción fisiológica que nos ayuda a protegernos de los peligros a los que estamos expuestos en nuestro diario vivir.

Pero el temor o el miedo experimentado como una emoción, es peligroso y altamente destructivo para nuestra vida, porque cuando es emocional experimentamos un  temor por algo incierto, es decir por algo imaginario generalmente relacionado con el futuro.

Dicen los que practican la meditación trascendental, que la solución está en hacer visualizaciones del problema imaginario que nos afecta, y cuando lo tengamos visualizado pedir al cosmos, que nos ayude a dar una salida adecuada, y una vez que hemos pedido al cosmos. Visualizar que el problema se soluciona de acuerdo a lo que nosotros creemos que debe solucionarse, o de acuerdo a lo que el cosmos nos haya guiado.

Algunos sicólogos dicen que uno debe investigarse a uno mismo en lo profundo de su ser para encontrar el motivo  verdadero de su temor, y que cuando lo descubramos  vamos a poder enfrentarnos a él y cuando lo enfrentemos con valor éste desaparecerá. Para esto requiere que sembremos semillas de valentía en nuestro interior. O sea que la solución está en uno mismo no en una fuente externa.

Según parece que el hombre en busca de soluciones, quiere reemplazar a Dios, ya sea  con el cosmos o ya sea con su propio  ser. Sin embargo quienes tenemos el privilegio de creerle a Dios. No solo creer en Dios, sino creerle a Dios. Encontramos la solución a nuestro miedos en  la seguridad y confianza que Él nos ofrece.

Un amigo incrédulo en Dios se burlaba de otro que era creyente. Le decía que es un miedoso porque tiene miedo a Dios y ese miedo era lo que le hacía seguirle.  El miedo a Dios o como la escritura lo dice “temor” se debería traducir correctamente como respeto y reverencia para obedecer sus preceptos, los cuales no son gravosos. Desde luego que nuestra generación, no tiene ese temor de Dios, pero tiene un pánico desmesurado a la pobreza, a las crisis económicas, a la soledad, a las guerras, al desempleo, a las enfermedades, a la muerte y aun innumerable etc.  Añadiendo que es un miedo imaginario, ya que en cuanto miran por la televisión que hay una nueva enfermedad ellos "ya la tienen" o están a punto de contraerla.  Y aunque nuestra generación se auto denomina  atea, esos miedos  son sus dioses. Unos dioses despiadados que los llevan a la depresión, la angustia, la desilusión, la miseria y la pobreza.

“No llaméis conspiración a todas las cosas que este pueblo llama conspiración;  ni temáis lo que ellos temen,  ni tengáis miedo. A Jehová de los ejércitos,  a él santificad;  sea él vuestro temor,  y él sea vuestro miedo.” Isaías 8:12-13

“En el amor no hay temor,  sino que el perfecto amor echa fuera el temor;  porque el temor lleva en sí castigo.  De donde el que teme,  no ha sido perfeccionado en el amor.”   1Juasn 4:18

El éxito hace feliz

Todo ser humano cuerdo quiere ser feliz y tener éxito. La diferencia está en que un número muy reducido de personas en el mundo consigue estos objetivos. Cuando somos niños tenemos grandes proyectos e ilusiones para cuando seamos mayores. Es muy típica la pregunta de los adultos: ¿Qué vas a ser cuando seas mayor?  Las respuestas son muchas según la imaginación de cada uno. Pero como no nos hemos programado con seriedad esos objetivos, conforme pasan los años nos olvidamos de apuntar nuestras acciones hacia los objetivos que posiblemente los hemos olvidado o se nos han confundido entre tantas ideas que nos vienen a la mente.

A unos mil quinientos  estudiantes de la Universidad de Harvard se les hizo un seguimiento después de una  encuesta sobre lo que querían para su vida, los del grupo A  dijeron que querían primero ganar dinero y cuando lo tengan se dedicarían a disfrutar de la vida. Dicho de otra manera: Por ahora lo que me preocupa es ganar dinero y luego cuando lo tenga voy a hacer lo que realmente me gusta. Estos fueron el 83%.  Los del grupo B  pusieron por escrito su propósito y   su principal objetivo era hacer lo que les gusta y disfrutar de la vida, pensaban que el dinero acabaría llegando, si ellos se centraban en hacer lo que realmente les gusta. Este  segundo grupo constituía el 17%.  Al cabo de veinte años habían ciento un millonarios entre todos los estudiantes que se les hizo el seguimiento, de los cuales cien pertenecían al grupo B, o sea aquellos que pusieron por escrito, se enfocaron en sus propios intereses sin querer primero el dinero.  Y solo uno pertenecía al grupo A, aquellos que querían el dinero primero para luego ser feliz. El grupo B no solo correspondía al grupo de millonarios sino que se sentía más realizado, más contento, más satisfecho de la vida, por tanto más feliz.    Tampoco quiero decir con esto que solo el que es millonario es feliz, pero si trazamos un mapa de nuestro destino con objetivos claros y lo dividimos en etapas y no nos desviamos de ello seguro que vamos a tener éxito.

Creo que nunca es tarde para reprogramar nuestros objetivos. He aquí unos principios que nos pueden ayudar:

a)       Conocerse a sí mismo.- Necesitamos hacer un auto examen profundo y sincero. ¿Cuáles son nuestros objetivos? ¿Cuáles son nuestras  flaquezas? Y ¿Cuáles son nuestras fortalezas? Solo conociendo bien estas cualidades podemos trazarnos un camino a seguir y si nos desviamos volveremos con facilidad a éste.

b)      ¿Qué nos gusta? Qué nos apasiona?  ¿Para qué somos buenos, o en qué destacamos? No nos centremos mucho en lo que da dinero de inmediato sino cómo podemos ayudar a los demás con nuestras habilidades.

c)       Centrémonos más en aprender lo que nos apasiona, y practicar lo aprendido, así no olvidaremos con facilidad nuestro objetivo.

d)      Buscar la simplicidad.-  Hay ocasiones que nos complicamos la vida nosotros mismos, queremos ser originales, reinventar lo inventado, etc. A veces es preferible copiar al que lo está haciendo bien, siempre que nos guste y esté dentro de lo planeado, que fracasar con algo original.

e)      No dejes que te roben tus sueños.-  Los muchos “consejos” nos pueden hacer desviar de nuestro camino, Son buenos pero si nuestro sueño es sólido y creemos en él, vamos a luchar hasta el final.

Si no hay lucha no hay victoria, el éxito no es una casualidad, es el resultado de una grande batalla.

Aunque fracase no me rendiré, no construiré una casa donde fracasé, me levantaré y reconstruiré a partir de las ruinas con el objeto de ser feliz, las grandes cosas del mundo no fueron hechas  por cobardes.

 

Dormir para ser feliz

A muchos de nosotros, nos habrán educado con la idea de que dormir es de vagos, y que mientras menos se dormía mejor porque teníamos más horas para trabajar y producir. Muchos jóvenes que dormían un poco más eran mal vistos por su “vagancia” Menos mal que los experimentos nuevos han demostrado que necesitamos dormir un número determinado de horas para recuperarnos bien. Llegando de esta manera a un mejor rendimiento de nuestras facultades  lo que nos permite gozar de más salud y  más bienestar, ingredientes necesarios para ser feliz.

Aunque no se ha descubierto todavía el mecanismo preciso por el cual perdemos la conciencia e iniciamos el sueño. Lo que si se ha demostrado es que nuestro sueño lo regula un reloj biológico basado justamente en la salida y puesta del sol. Este reloj biológico  está regulado por algunas sustancias químicas que se han identificado, como la melatonina, lo que hace que nos de sueño y nos podamos despertar. No queda duda de que el hombre fue creado para ser feliz

Lo contrario del sueño, o el insomnio,  y los trastornos que esto produce son la causa de muchos accidentes de tráfico, en muchos países. Y algunos problemas inclusive de obesidad. Algunos investigadores como William Dement  de la Universidad de Stanford EE.UU. y Deborah Suchecki, investigadora  de São Paulo Brasil, nos dicen que el dormir es una necesidad prioritaria de nuestro organismo para beneficio de nuestra salud física y mental. Si supiéramos lo que nos ocurre  a los seres privados del sueño, nunca se  nos pasaría por la cabeza pensar que es una actividad de holgazanes.

¿Cuántas horas debemos dormir?

Aquí está el meollo del asunto, Cada uno de nosotros  tenemos diferentes actividades y por lo tanto diferentes necesidades, pero según concuerdan la mayoría de investigadores, lo mínimo son siete horas en adultos y como máximo diez horas. Si estamos en este rango vamos por buen camino. Exagerar las horas de sueño no es tampoco lo mejor, de modo que si alguien quiere dormir mucho para ser  feliz,  está equivocado. Muchos duermen más porque quieren escapar de la realidad de su vida. La mala noticia es que cada vez empeoran los desordenes del sueño en la población mundial y tenemos millones de personas que no pueden conciliar el sueño o no duermen las horas debidas, pues un 35% de la población mundial tiene problemas de este tipo, por tanto problemas para ser feliz.

¿Qué hacer para dormir bien?

Los expertos nos dicen que se puede aprender a dormir bien sin importar nuestra edad y aconsejan algunas cosas que son interesantes:

1     Debemos asociar siempre la cama con el sueño, es decir usar la cama exclusivamente para dormir y no para lo que normalmente estamos acostumbrados. Comer, estudiar, trabajar, ver televisión o entretenerse con juegos.

2     Cuidar la alimentación. Evitar por la noche el café, el té, el cacao, el chocolate y las bebidas gaseosas. Consumir pequeñas cantidades de mango, banana,  palmitos, arroz,  frutos secos estos alimentos estimulan la producción de serotonina y por tanto inducen al sueño.

3      Una cena abundante muy tarde  o por la noche perjudica mucho el sueño tanto como irse a dormir con el estómago vacío.

4     Hacer ejercicio de manera regular a una hora apropiada; la gimnasia por la mañana o por la tarde facilita conciliar el sueño

5     Antes de ir a la cama, es bueno leer algo relajante, escuchar música suave o bañarse con agua caliente.

6     Cuidar el ambiente en el que dormimos. Temperatura adecuada, la habitación debe estar oscura y sin ruidos, el colchón y la almohada no deben ser incómodos.

7     No  es prudente permanecer en la cama más tiempo del necesario, incluso en el fin de semana, esto puede afectar nuestro patrón de sueño y causarnos problemas para dormir las noches futuras.

Todos estamos de acuerdo de  que ninguno de nosotros quiere que  alguno de nuestros órganos vitales se dañe y nos cause problemas. Pues bien, la actividad del sueño es igual de vital importancia como si fuera nuestro corazón, o cualquier órgano vital por tanto no debemos  descuidarnos. Es vital para ser feliz.  ¿Quieres dormir mejor? ¿Por qué no empezar desde esta noche?

“Por demás es que os levantéis de madrugada,  y vayáis tarde a reposar,

Y que comáis pan de dolores; Pues que a su amado dará Dios el sueño.”

Sal. 127:2

Miedo al futuro

No hay peor miedo que el que nosotros inventamos o imaginamos, no hay murallas tan insalvables como las que nosotros construimos con nuestra imaginación, no hay peor cárcel que la que construimos nosotros mismos con los recuerdos de nuestros fracasos y no hay peor sepultura como la que estamos fabricando dentro de nuestras murallas, vigiladas por nuestros miedos que nos acechan cuando queremos dar el paso al futuro, que se nos presenta incierto, inseguro, catastrófico y tenebroso a donde queremos llegar y descansar para dejar de huir de los recuerdos que nos  persiguen desde el pasado.

Llegado a este punto parece que no tenemos solución y solo pensamos en huir de nuestro destino,  algunos pasan huyendo toda su vida, están cansados de tanto caminar, de tanto buscar escondrijos, cansados de siempre escapar por el atajo más pronto, de sus enemigos que también son imaginarios, porque son creados con los restos vergonzosos de su pasado.

Otros han construido unas fortalezas infranqueables con sus resentimientos, odios, violencias y agresiones. Están escondidos  y listos para atacar a quienes se acercan aunque sea a  mirar su guarida. No permiten que nadie se acerque porque en el disfraz de soldado valiente que vigila su castillo, existe un ser inseguro, lleno de miedo, atrapado en su soledad y en su autoengaño  de paz y seguridad.

El miedo nos hace huir o nos hace escondernos, pero lo más desesperante es que nos paraliza, la huida se vuelve torpe e inútil, y el escondite cada vez más inseguro.

Hoy más que nunca necesitamos encontrar el verdadero refugio, donde el miedo no pueda entrar y aunque se acerquen miles de invasores no puedan penetrar para hacernos daño, dotándonos de confianza y seguridad. El ser humano está como está porque no quiere acercarse al refugio que abandonó un día cuando quiso vivir por su cuenta y riesgo, creyéndose capaz de gestionar su vida independientemente del  dueño de aquel refugio que ofrece verdadera paz y seguridad.

“¡No se turbe vuestro corazón; ni tengáis miedo, creéis en Dios, creed también en mí!

En la casa de mi Padre muchas moradas hay; si no fuera así yo os lo hubiera dicho; porque voy a prepararos el lugar.

Y si yo fuere y os preparare el lugar, vendré otra vez, y os recibiré conmigo; para que donde yo estoy, vosotros también estéis.”

Jesucristo

 

La felicidad que produce el alcohol.

Cierto día un amigo a quien le gustaba “divertirse” todos los fines de semana, me llamó la atención para decirme que tenía que salir a divertirme porque la vida es corta y que al no salir a sus andanzas no estaba viviendo la vida y que cuando se acabe la vida ya no hay más que hacer, así que hay que “vivirla y disfrutarla”

La cosa es que a mi amigo le gusta mucho beber alcohol en sus diversiones y en algunas ocasiones cuando regresa de sus aventuras cuenta que se han peleado con una banda de otro pueblo y que algunos se han ido heridos o que alguno de los de la peña de él ha salido perjudicado físicamente. Escuchando lo comentado he tenido que decirle que nada bueno me estoy perdiendo si a eso le llama vivir la vida.

¿Es más  feliz la persona que acostumbra beber alcohol?

El alcohol  no es considerado por la sociedad como una droga, o en algunos casos se la considera como droga moderada, supuestamente porque dicen que no influye en un cambio de personalidad en el ser humano. Lo cierto es que cada vez que vemos los accidentes de tráfico más y más de estos accidentes son provocados por conductores que estaban bajo los efectos del alcohol. Según los resultados que podemos observar el alcoholismo, destruye la propia vida del consumidor y la vida de su familia. No podemos decir que un alcohólico tiene la capacidad de controlar sus emociones, ya que según se puede notar, el alcohol domina en sus pensamientos y acciones produciendo una incapacidad de control propio.  Según conceptos recientes, el alcoholismo es una enfermedad que no se conoce todavía una medicina que la pueda curar y esta enfermedad progresa por etapas cada vez a peor. El alcohólico es una persona que ha perdido la capacidad de controlar la abstinencia del producto y dicha abstinencia produce en él ansiedad y todos los síntomas de abstinencia, a lo que la gente le denomina “mono”. O lo que podríamos entender  como un deseo exagerado imposible de resistir.

Según estadísticas no existen evidencias seguras de que un individuo alcohólico vuelva a beber moderadamente, o como dicen “el moderado beber social” Si alguien ha sido alcohólico y no bebe tiene que permanecer completamente alejado de la bebida.

Una de las consecuencias de las normas sociales, es que los adolecentes empiezan cada vez más temprano a “divertirse con el alcohol” y   los padres son muy permisivos cada día más, aumentado de esta manera el riesgo de que la enfermedad crezca a pasos agigantados en la población.

Al principio de la ingesta el individuo se siente muy alegre, lo que es conocido como la etapa del “alegrón” y esto hace creer al bebedor que él es feliz y que  quien no le acompaña en su camino es un amargado. Por esta razón mucha gente cree que bebiendo se olvida de  las penas y se tiene una vida más alegre y llevadera, pero los efectos posteriores son todo lo contrario porque luego de la euforia viene la depresión, y después de tanta alegría termina llorando desconsoladamente en una esquina de la calle, o en un rincón de la habitación, o del cuarto de baño. Si se dice que el cigarrillo mata miles de personas al año, también se debería decir que el consumo de alcohol hace lo mismo en los accidentes de tráfico y la violencia de género.  Si se prohíbe la venta de alcohol a menores también se debería prohibir su consumo. Lo cierto es que detrás de estas drogas permitidas hay muchos interese de millones de euros y los dirigentes ponen el grito en el cielo por un lado pero por otro lado están recibiendo el dinero que genera la venta de de estos alucinógenos. Los digo alucinógenos porque los individuos cuando están bajo sus efectos  no viven la realidad.

Por lo pronto animo a que los padres enseñemos a nuestros hijos que nada bueno se pierden con el consumo de estas drogas permitidas, y que sin nos mantenemos sobrios estamos en condiciones de mantener sanas nuestras facultades. Por lo menos así no caeremos en las garras de un vicio que sostiene a dirigentes y fabricantes inescrupulosos.

 

Cómo superar la soledad

Muchas personas se sienten solas aún teniendo gente  a su lado, familia con quien compartir su vida, vecinos con quien conversar, amigos con quien contar,  o como  se dice “estoy solo en medio de tanta gente” Esta soledad no es por falta de compañía ni por la escasez de relaciones sociales. Esta soledad es un sentimiento; un sentimiento de incomprensión, un sentimiento de tristeza, un sentimiento de desesperanza, un sentimiento de desilusión por la vida.

Dicen los expertos en sicología, que la causa de este tipo de soledad es porque uno quiere buscar afuera algo con que llenar un vacío interior, y que nada ni nadie puede llenarlo sino solo nosotros mismos. Por tanto aconsejan desarrollar actividades que buscan mejorar la aceptación de uno mismo, y luego buscar encontrar el grado de satisfacción en diferentes áreas como son la emocional, la de pareja, la sexual, la de la salud, la económica, las relaciones sociales, etc. Para calmar la soledad.

Con lo que concuerdo plenamente es con lo del vacío interior que con nada se puede llenar. Si somos honestos, este vacío lo hemos sentido todos. Y no solo en la soledad sino en algunas circunstancias más. Pero este vacío no se llena con la pareja perfecta, ni con la economía flotante, ni con la salud de hierro, ni con el deporte favorito.

Este vacío es un espacio que nos falta cuando no tenemos comunicación con Dios. Solamente cuando hemos experimentado esa relación podemos saciar esa sed que tenemos de compañía, de comprensión, de satisfacción, de alegría y de descanso.

Si te sientes solo o sola, ¿Porqué no pruebas a buscar ayuda en Dios? ¡No en ninguna religión! ¡No en ningún hombre santo! ¡No en ningún líder religioso! ¡No en ninguna iglesia!

¡En Dios!

Sal fuera de tu casa, alza tus ojos al cielo y habla con él y pídele con todo tu corazón que llene ese vacío que tienes, que quite la soledad de tu vida, que quieres tener comunicación con Él. Si no puedes salir hazlo dentro de tu habitación, o donde quiera que quieras y te sientas cómodo. Y verás que no falla, porque es real.

“He aquí la hora viene,  y ha venido ya,  en que seréis esparcidos cada uno por su lado,  y me dejaréis solo;  mas no estoy solo,  porque el Padre está conmigo.Estas cosas os he hablado para que en mí tengáis paz.  En el mundo tendréis aflicción;  pero confiad,  yo he vencido al mundo”  Juan 16:32-33

 

Ayuda Egoísta

Europa recibe  ayuda con la compra de bonos europeos por parte de China y Japón, esto hace que la confianza vuelva a los mercados y los intereses de la deuda de los estados bajen a mejores niveles. Pero no solo la ayuda proviene del exterior sino que también procede del centro como son Francia y Alemania.  Uno de los argumentos que se ha escuchado es que si Los países periféricos quiebran también arrastrarían a los más fuertes, ya que son tenedores también de bonos de los periféricos.  Dicho de otra manera, como me debes dinero y vas a quebrar, no me podrás pagar, por tanto te voy a prestar más para que me pagues aunque sea los intereses, el resto ya veremos cómo me lo pagas.

Generalmente nosotros los hombres somos egoístas inclusive cuando salimos al paso como protectores, o queremos lucirnos de buenos y defensores de la justicia, o queremos fanfarronear de dadivosos y altruistas. Muchos de nosotros escondemos algo en lo profundo de nuestro ser y esperamos algo a cambio de nuestra obra de generosidad. Este egoísmo nos hace centrarnos en nosotros mismos y vivir en un universo cerrado por lo que escondemos la pretensión de utilizar a los demás  para nuestro beneficio, manipulándolos como objetos.

Qué sutil es nuestro ego y como traiciona y sabotea nuestras “justicias” Esta actitud  en muchas ocasiones es disfrazada de amor propio, lo cual no es malo porque eso es un respeto sano por uno mismo, manifestándose que en nosotros no hay odio, ni para sí ni para los demás.

Porque cuando hay odio para sí mismo eso se manifiesta con violencia hacia los demás. Esto lo decía Buda. “Si la gente no se odiara tanto a sí misma, habría menos sufrimiento en el mundo, porque el odio hacia sí mismo se proyecta con agresividad y violencia”

De donde podemos sacar la conclusión de que la violencia producida por este odio a uno mismo se manifiesta primero contra nosotros mismos, donde nos culpamos de los fracasos de la soledad y de la angustia. Y luego tendemos a atacar a los demás culpándoles de nuestro fracaso, de nuestra soledad, de nuestro dolor, de nuestra depresión de nuestra insatisfacción, de nuestra infelicidad.

Si queremos salir de este cuadro depresivo, necesitamos descubrir dónde y qué está pensando nuestro ego. Para ello es de buena terapia poner un vigilante a nuestro pensamiento profundo. Vamos a imaginar que somos un policía que vigila nuestros pensamientos como si fuéramos otro yo, y cuando vengan los vamos a reemplazar con otros que sean de acuerdo a lo queremos que sean. Si crees en Dios los reemplazarás con pensamientos de acuerdo a lo que Dios quiere de ti.

 

“Todos nosotros somos  como un hombre impuro;  todas nuestras buenas obras son como un trapo sucio;  todos hemos caído como hojas marchitas,  y nuestros crímenes  nos arrastran como el viento.”

 

Vivir más para ser feliz

¿Si vivimos más tiempo seremos más felices?

Unos experimentos con ratones manipulados, arrojaron conclusiones sorprendentes acerca de una encima llamada telomerasa. Según lo cual se cree que si se aumenta la actividad de esta encima se podría aumentar la posibilidad de alargar la vida disminuyendo el envejecimiento.

El descubrimiento de la telomerasa a partir de la década de los ochenta revolucionó a algunos investigadores que creen que han encontrado la fuente de la eterna juventud. Según sabemos cada vez que se divide una célula los telómeros se acortan y esto hace que de tantas divisiones se pierdan y mueran  las células.

Según Ronald DePinho, genetista  en el Instituto del Cáncer Dana-Farber y de la Escuela de Medicina de Harvard en Boston, Massachusetts, activar la telomerasa no solo evitaría el envejecimiento sino que también se iniciaría un proceso reversible, es decir que devuelve la juventud regenerando el proceso de envejecimiento.

Otros investigadores tienen  menos confianza en que la telomerasa pueda utilizarse de forma segura. “El rejuvenecimiento de los telómeros es potencialmente  peligroso, a menos que estemos seguros de que no estimulará  el cáncer”, comenta David Harrison, que investiga el envejecimiento en el Laboratorio Jackson en Bar Harbor, Maine.

Si con los años que llevamos viviendo no hemos encontrado satisfacción en la vida. ¿Cómo se puede asegurar que alargando nuestra vida en el futuro seremos felices? Desde luego que nadie querría vivir mas años con una amargura en su corazón. Esto nos pasa porque vivimos no en el momento que tenemos sino en el futuro, y decimos cuando suceda esto y aquello estaré bien y  seré feliz. La disconformidad que navega por nuestra mente nos tiene pensando en un futuro feliz que nunca llega y nos nubla los ojos para no ver el momento presente, el cual lo debemos disfrutar y sentirlo con nosotros.

Si tu querido lector haces un ejercicio mental ahora mismo te vas a dar cuenta que no necesitamos esperar un futuro incierto para estar bien. Tú estás bien ahora mismo si te pones en el presente.

Cierra tus ojos y siente el momento presente, percibe  las cosas que te rodean, siente tu respirar, céntrate en el ahora, no pienses  en el día de mañana ni el minuto que viene. ¿Lo has hecho? ¿A que no tienes ningún problema y todo está bien, verdad? Pues, has este ejercicio cada vez que sientas que tu vida no vale la pena. Y cuando estás en ese presente da gracias a Dios por lo que tienes, porque si te fijas bien tienes mucho.

"Así que no se preocupen, preguntándose: '¿Qué vamos acomer?' o '¿Qué vamos a beber?' o '¿Con qué vamos a vestirnos?'   Todas estas cosas son las que preocupan a los paganos, pero ustedes tienen un Padre celestial que ya sabe que las necesitan.   Por lo tanto, pongan toda su atención en el reino de los cielos y en hacer lo que es justo ante Dios, y recibirán también todas estas cosas.  No se preocupen por el día de mañana, porque mañana habrá tiempo para preocuparse. Cada día tiene bastante con sus propios problemas.

Jesús de Nazareth  Mt. 6:31-34