En los últimos años se ha puesto de moda una manía de medir la felicidad. No es malo medirla de acuerdo a parámetros que nos permitan ubicarla en un grado u otro, basada en patrones que reflejen los valores éticos, morales y culturales. Lo malo es que la cuantificación que se está haciendo, solo toma como patrón, el éxito económico. Y esto es desvirtuar el concepto de felicidad. Incitar a la población a que solo el dinero y las posesiones constituyen la felicidad y que hay que conseguirlo por cualquier medio y a cualquier precio.
Un grupo de psicólogos de la universidad de Leicester de Inglaterra, comenzaron en 2006 a elaborar un mapa de la felicidad, basados en la economía. Según ese mapa salen en primeros lugares, Dinamarca y Suiza.
En contra posición de ésta línea que asocia felicidad con economía, la New Economics Foundation (NEF) y la asociación Amigos de la Tierra están elaborando su propio Índice de Felicidad en el Mundo, que pone como prioridad lo ecológico. Cómo si los ciudadanos respetan la naturaleza en su nación. O respetan a sus semejantes por encima de la riqueza. Y según este barómetro, la República de Vanuatu, una isla muy pequeña en el Océano Pacífico, es la más feliz del mundo.
Según el sociólogo Sergio Sinay, en su nuevo libro “La felicidad como elección” Nos dice que la felicidad no es un bien transable, es decir no se puede comercializar, por tanto como el mismo autor revela, vivimos en una sociedad de consumo donde todo es medible y se puede pesar o sirve para algo. El autor explica también en una entrevista no estar de acuerdo con la provisión de fondos para medir los índices de felicidad en las universidades. Entre otras cosas dice que la felicidad está en encontrar el sentido a la vida. “Qué hago aquí en la vida, cómo lo hago y cómo vivo los valores y sentimientos de los cuales dispongo.
Todos tenemos una existencia, una misión, unos valores y sentimientos. Las preguntas están planteadas:
¿Cuál es nuestro objetivo de estar aquí en la Tierra?
¿Cómo estamos cumpliendo con nuestra misión?
¿Cómo estamos aplicando a nuestro diario vivir esos valores y sentimientos?
Te invito a mirar una presentación para reflexionar sobre esto en esta página
http://cienconsejosparaserfeliz.blogspot.com
La felicidad es un estado no una circunstancia. Se puede alcanzar mejor armonía con terapias naturales, sin drogas. Se puede vivir mejor con lo que Dios ha provisto en nuestra vida. Mejorar nuestra situación de vida conociendo nuestra parte espiritual. Arreglarnos el corazón. Vencer el miedo, la angustia y la depresión. Solo necesitamos proponernos y tomar acción.
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Manía por medir la felicidad
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Ser feliz en medio de la esclavitud
Se dice que el ser humano terminó con la esclavitud y tenemos varios ejemplos para decirlo así:
El primer país fue Londres que en el año 1807 con el jefe evangélico William Willberforce, Thomas Clarkson y Equiano, entre otros. Fundaron en 1787, en la ciudad de Londres, la "Sociedad para la Abolición de la trata de esclavos".
Poco más tarde, en México, el 6 de diciembre de 1810 Miguel Hidalgo abolió la esclavitud. Siendo el pionero de América. Más tarde, el Generalísimo Morelos ratificó dicha derogación en el famoso escrito "Sentimiento de la Nación", el cual fue promulgado el 14 de septiembre de 1813.
También tenemos el acta de Anáhuac en 1813
En el año 1949, la Asamblea General de las Naciones Unidas aprobó el "Convenio para la Represión de la Trata de Personas y la prostitución.
En 1996, la Asamblea General de las Naciones Unidas, decidió que el día 6 de Diciembre se designara como el Día Internacional para la Abolición de la Esclavitud.
En 2001 la esclavitud fue declarada "crimen contra la humanidad" por la Conferencia Mundial contra el Racismo.
Según esto Podemos decir que hemos acabado con la esclavitud o por lo menos oficialmente.
En la práctica y según algunas estadísticas todavía unas 700.000 personas adultas son víctimas de la trata de personas y la cifra casi duplica cuando se trata de niños porque asciende a 1.200.000 especialmente bajo las mafias de la Prostitución.
Hace 2.000 años llegó a la tierra un hombre que predicó sobre la libertad. Desde entonces sus seguidores lo han seguido haciendo. Como podemos leer al principio de este artículo sobre William Willberforce y muchos e innumerables hombres que han tomado su mensaje.
La mayoría de personas cree que gobernar su propia vida con su razonamiento lógico es la libertad que busca. Sin embargo la verdadera libertad llega al ser humano cuando deja que el Señor Jesucristo gobierne en su vida, porque está claro que no somos capaces de gobernarnos sin los principios de Dios. Ya que los principios de los hombres han fracasado y seguirán fracasando.
Todos aquellos que quieren vivir independientemente de Dios no consiguen tener paz en su corazón ni libertad. Por algo dijo el Maestro: “Conoceréis la verdad y la verdad os hará libres” ¿Y qué es la verdad? El mismo Maestro contesta: “Yo, soy el camino, la verdad y la vida. Nadie viene al padre sino por mí”
El primer país fue Londres que en el año 1807 con el jefe evangélico William Willberforce, Thomas Clarkson y Equiano, entre otros. Fundaron en 1787, en la ciudad de Londres, la "Sociedad para la Abolición de la trata de esclavos".
Poco más tarde, en México, el 6 de diciembre de 1810 Miguel Hidalgo abolió la esclavitud. Siendo el pionero de América. Más tarde, el Generalísimo Morelos ratificó dicha derogación en el famoso escrito "Sentimiento de la Nación", el cual fue promulgado el 14 de septiembre de 1813.
También tenemos el acta de Anáhuac en 1813
En el año 1949, la Asamblea General de las Naciones Unidas aprobó el "Convenio para la Represión de la Trata de Personas y la prostitución.
En 1996, la Asamblea General de las Naciones Unidas, decidió que el día 6 de Diciembre se designara como el Día Internacional para la Abolición de la Esclavitud.
En 2001 la esclavitud fue declarada "crimen contra la humanidad" por la Conferencia Mundial contra el Racismo.
Según esto Podemos decir que hemos acabado con la esclavitud o por lo menos oficialmente.
En la práctica y según algunas estadísticas todavía unas 700.000 personas adultas son víctimas de la trata de personas y la cifra casi duplica cuando se trata de niños porque asciende a 1.200.000 especialmente bajo las mafias de la Prostitución.
Hace 2.000 años llegó a la tierra un hombre que predicó sobre la libertad. Desde entonces sus seguidores lo han seguido haciendo. Como podemos leer al principio de este artículo sobre William Willberforce y muchos e innumerables hombres que han tomado su mensaje.
La mayoría de personas cree que gobernar su propia vida con su razonamiento lógico es la libertad que busca. Sin embargo la verdadera libertad llega al ser humano cuando deja que el Señor Jesucristo gobierne en su vida, porque está claro que no somos capaces de gobernarnos sin los principios de Dios. Ya que los principios de los hombres han fracasado y seguirán fracasando.
Todos aquellos que quieren vivir independientemente de Dios no consiguen tener paz en su corazón ni libertad. Por algo dijo el Maestro: “Conoceréis la verdad y la verdad os hará libres” ¿Y qué es la verdad? El mismo Maestro contesta: “Yo, soy el camino, la verdad y la vida. Nadie viene al padre sino por mí”
La edad de la felicidad
No cabe duda que la mejor edad del ser humano es la juventud, tener entre 15 y 30 años parece que es lo preferido por mucha gente en algunas encuestas que se han hecho, aunque depende de la edad de los encuestados. Según algunas conclusiones de los encuestadores, mucha gente echa de menos los años pasados a partir de los 25 años de edad. Y a la pregunta de que si tuvieron más felicidad en los años pasados respondieron afirmativamente.
Haciendo una pequeña reflexión podemos decir que la mayoría de la gente nos centramos en esas edades. Porque cuando tenemos menos de 18 por poner un ejemplo, si nos preguntan la edad una gran mayoría contesta 18 sin tenerlos todavía. Cuando llegamos a un rango que consideramos entre los 18 y 22, si nos hacen la pregunta contestamos con orgullo o llenos de felicidad: ¡dieciocho! Pero poco a poco parece que nos llega el desánimo y la nostalgia y ya no contestamos con tanta alegría cuando han pasado los “mejores años”. En muchos de los casos se suele responder con otra pregunta. ¿Y cuántos crees que tengo?
En algunos lugares esta pregunta suele considerarse casi un delito. Lo siento por esos lugares, lo respeto y aconsejo que tengamos la mayor consideración para quienes tengan esa tradición. Sin embargo estuve leyendo la presentación de Jennifer Aniston en el diario El País, y a pesar de que en el mundo de Hollywood como lo pone el mismo relato es casi un delito envejecer. La artista luce muy contenta, satisfecha y llena de felicidad en una fotografía con sus cuarenta y dos e incluso dijo que se sentía mejor que cuando tenía veinte.
Ya sé que algunos dirán que con el dinero que ella maneja todos nos sentiríamos así, pero si ponemos la mano en el corazón sabemos que hay mucha pero mucha gente que cambiarían todo su dinero por volver a una edad deseada dando una evidencia clara de que no encuentran felicidad en su vida, a pesar del dinero que poseen.
Algunas actitudes que debemos tomar en cuenta para superar algo que es tan obvio he investigado y lo pongo a consideración:
- Aceptar nuestra edad sin resistencia. La resistencia puede frustrarnos y aumentar nuestro grado de estrés. Aceptar no es resignarse sino tratar de encontrar los puntos positivos de nuestra nueva situación. Somos más maduros emocionalmente, hemos adquirido más experiencia, podemos ayudar a los inexpertos y sentirnos más útiles.
- Mantener una actitud mental positiva puede ayudarnos a tomar en consideración que hacerse mayor no es un delito ni un pecado, es la ley natural de la vida nacemos crecemos, envejecemos y morimos.
- Pensar con vitalidad, alegrarnos, reírnos, sentirnos bien con nosotros mismos. Si hacemos un esfuerzo en este campo, encontraremos la verdadera juventud y la felicidad.
- La vida con todas sus facetas, es una bendición de Dios, pero mucho depende de nuestra actitud. No podemos nadar contra la corriente por mucho tiempo, al final nos arrastrará y nos ahogaremos. Es mejor aprovechar la corriente especialmente en este caso.
“Nunca te preguntes por qué todo tiempo pasado fue mejor, pues esa no es una pregunta inteligente.” Eclesiastés 7:10
Consejos de Dios para ser feliz
Mucha gente piensa que Dios está muy lejano, refugiado en los confines del Universo, ocupado en mantener su trono o en cualquier otra cosa pero menos interesado en saber de nuestra vida y nuestros problemas. Sin embargo en las sagradas escrituras, Dios se presenta como interesado en el hombre, en sus sentimientos, en sus problemas y en su diario vivir. Se manifiesta preocupado por nuestra felicidad, por ejemplo en Is. 55: 1-2 dice: "Todos los sedientos, vengan a las aguas; Y los que no tengan dinero, vengan, compren y coman. Vengan, compren vino y leche Sin dinero y sin costo alguno. ¿Por qué gastan dinero en lo que no es pan, Y su salario en lo que no sacia? Escúchenme atentamente, y coman lo que es bueno, Y se deleitará su alma en la abundancia" Seguro que los no creyentes dirán ¿Qué alimento es gratis en esta vida? Porque todo cuesta y está mal repartido. Y es verdad que está muy mal repartido, pero ¿Quién se ha adueñado de las tierras y ha puesto precio a las cosas? Es el mismo hombre quien reclama justicia y un reparto equitativo. El mismo hombre que haciendo uso de su libre albedrío acapara para sí la riqueza y detiene el poder en un círculo privilegiado. Luego dice una parte de la humanidad. ¿Y Dios no va a actuar contra los que detentan el poder, el conocimiento y la riqueza? Para consuelo de los justos. ¡Sí que lo va a hacer! Aunque todavía no ha llegado ese momento.
Por otro lado ¿Buscan a Dios aquellos que sufren hambre y supuestamente no tienen oportunidades? ¿O blasfeman contra Dios y maldicen el haber nacido, y esperan que Dios los bendiga? ¿Cómo vamos a esperar que Dios nos bendiga si maldecimos su nombre y no le buscamos? Por eso dice la escritura: Sal. 37:25 "Yo fui joven, y ya soy viejo, Y no he visto al justo desamparado, Ni a su descendencia mendigando pan" y una parte más abajo de la cita primera en Isaías 55 : 6-13 dice "Busquen al SEÑOR mientras puede ser hallado, llámenlo en tanto que está cerca. Abandone el impío su camino, Y el hombre malvado sus pensamientos, Y vuélvase al SEÑOR, Que tendrá de él compasión, Al Dios nuestro, Que será amplio en perdonar. "Porque Mis pensamientos no son los pensamientos de ustedes, Ni sus caminos son Mis caminos," declara el SEÑOR. "Porque como los cielos son más altos que la tierra, Así Mis caminos son más altos que sus caminos, Y Mis pensamientos más que sus pensamientos. Porque como descienden de los cielos la lluvia y la nieve, Y no vuelven allá sino que riegan la tierra, Haciéndola producir y germinar, Dando semilla al sembrador y pan al que come, así será mi palabra que sale de mi boca, No volverá a mí vacía Sin haber realizado lo que deseo, Y logrado el propósito para el cual la envié. Porque con alegría saldrán, Y con paz serán conducidos. Los montes y las colinas prorrumpirán en gritos de júbilo delante de ustedes, Y todos los árboles del campo aplaudirán. En lugar del espino crecerá el ciprés, Y en lugar de la ortiga crecerá el mirto. Y esto será para gloria del SEÑOR, Para señal eterna que nunca será borrada."
Primera cosa que debemos hacer: Buscar al Señor. ¿En dónde lo buscamos? El está más cerca de ti de lo que imaginas. Está en tu misma casa, está en el campo si estás allí, en medio del mar también, en la isla más desierta, en la noche más oscura, en la montaña más alta. Solo alza tus manos al cielo y háblale, pídele que te perdone si has blasfemado su nombre, díle que no eres feliz en la tierra, cuéntale lo que te falta, cuéntale tus miedos y tu tristeza. El te va a responder te lo aseguro, pero luego mantén una buena relación con Él y cree con todo tu corazón. No hagas caso a tu mente que te dice que no es verdad. Millones de gentes lo hacemos todos los días y no hemos sido defraudados. Si te acercas con un corazón sincero y lleno de fe. No lo hagas para ver que pasa, porque eso no es fe.
Por otro lado ¿Buscan a Dios aquellos que sufren hambre y supuestamente no tienen oportunidades? ¿O blasfeman contra Dios y maldicen el haber nacido, y esperan que Dios los bendiga? ¿Cómo vamos a esperar que Dios nos bendiga si maldecimos su nombre y no le buscamos? Por eso dice la escritura: Sal. 37:25 "Yo fui joven, y ya soy viejo, Y no he visto al justo desamparado, Ni a su descendencia mendigando pan" y una parte más abajo de la cita primera en Isaías 55 : 6-13 dice "Busquen al SEÑOR mientras puede ser hallado, llámenlo en tanto que está cerca. Abandone el impío su camino, Y el hombre malvado sus pensamientos, Y vuélvase al SEÑOR, Que tendrá de él compasión, Al Dios nuestro, Que será amplio en perdonar. "Porque Mis pensamientos no son los pensamientos de ustedes, Ni sus caminos son Mis caminos," declara el SEÑOR. "Porque como los cielos son más altos que la tierra, Así Mis caminos son más altos que sus caminos, Y Mis pensamientos más que sus pensamientos. Porque como descienden de los cielos la lluvia y la nieve, Y no vuelven allá sino que riegan la tierra, Haciéndola producir y germinar, Dando semilla al sembrador y pan al que come, así será mi palabra que sale de mi boca, No volverá a mí vacía Sin haber realizado lo que deseo, Y logrado el propósito para el cual la envié. Porque con alegría saldrán, Y con paz serán conducidos. Los montes y las colinas prorrumpirán en gritos de júbilo delante de ustedes, Y todos los árboles del campo aplaudirán. En lugar del espino crecerá el ciprés, Y en lugar de la ortiga crecerá el mirto. Y esto será para gloria del SEÑOR, Para señal eterna que nunca será borrada."
Primera cosa que debemos hacer: Buscar al Señor. ¿En dónde lo buscamos? El está más cerca de ti de lo que imaginas. Está en tu misma casa, está en el campo si estás allí, en medio del mar también, en la isla más desierta, en la noche más oscura, en la montaña más alta. Solo alza tus manos al cielo y háblale, pídele que te perdone si has blasfemado su nombre, díle que no eres feliz en la tierra, cuéntale lo que te falta, cuéntale tus miedos y tu tristeza. El te va a responder te lo aseguro, pero luego mantén una buena relación con Él y cree con todo tu corazón. No hagas caso a tu mente que te dice que no es verdad. Millones de gentes lo hacemos todos los días y no hemos sido defraudados. Si te acercas con un corazón sincero y lleno de fe. No lo hagas para ver que pasa, porque eso no es fe.
Organiza tu vida, serás más feliz
Organizarse no solo implica establecer un horario de actividades, ordenar nuestra habitación o más o menos llevar un control de lo que hacemos.
Verdaderamente si logramos organizarnos en todos los aspectos de nuestra vida, podremos liberarnos y llegar a independizarnos, vamos a conseguir un equilibrio en nuestra vida y podremos romper con las ataduras que nos impiden disfrutar nuestra vida con aquellos seres que amamos, con nuestra familia, con nuestros amigos. Vamos a poder hacer las cosas que nos gustan y nos vamos sentir que nosotros controlamos nuestro tiempo y no que él nos controle a nosotros.
Una persona organizada puede conseguir mucho más rápido sus objetivos y disfrutar de sus logros, sean éstos de carácter laboral, deportivo, social, familiar o económico.
Una persona organizada siente más seguridad en su vida y tiene más estabilidad emocional, que otra que es desorganizada que busca siempre lo que no encuentra.
Un padre y una madre organizados, tienen más tiempo para cuidar de sus hijos que unos padres que anden con mucha prisa a carreras de aquí para allá.
Un hombre organizado, tiene más oportunidad de ganar dinero, porque puede organizar sus fianzas, controlar sus gatos y establecer prioridades.
Todas estas y otras innumerables ventajas de una vida organizada harán que nosotros tengamos una vida más satisfactoria y por tanto más feliz. La felicidad, tan anhelada y buscada, hay que construirla sentando unas bases sólidas, buscar la felicidad no es cuestión del azar, la verdadera felicidad viene como fruto de nuestro trabajo y esfuerzo. Porque cuando hemos terminado una tarea que nos ha sido muy difícil de realizarla y hemos tardado mucho tiempo en conseguirla, y nos ha dado muchos dolores de cabeza, y sentíamos la necesidad de de terminarla. Sentimos en lo profundo de nuestro ser, ese indescriptible sentimiento tan buscado de satisfacción, de haber concluido una “proeza casi heráldica” que nos hace estar orgullosos de lo que podemos alcanzar.
Por tanto si queremos construir una felicidad duradera en el tiempo empecemos por organizar nuestra vida. Busquemos cuales son las causas de nuestra insatisfacción, anotemos en una libreta, para que estén presentes y comencemos, pero comencemos de verdad a tratar cada uno de los aspectos que hemos apuntado. Leí en un foro de alguien que decía que “ser feliz es casi un imposible” Pero si somos sinceros con nosotros mismos:
¿Cuántas veces nos hemos propuesto comenzar y terminar un curso de alguna materia, o especialidad, y no lo hemos hecho?
Asimismo, podemos afirmar: ¿Qué estamos haciendo por nuestra felicidad? Al igual que el dinero, la felicidad no aparece en la lluvia o en los árboles. Nos toca conseguir dinero y a veces por qué no, la mayoría de veces nos resulta complicado. Pues podríamos afirmar que somos infelices porque no trabajamos en esa área de nuestra vida, o estamos enfocados de distinta manera, o desconocemos forma de actuar para lograr el objetivo. Pero esto no es nuestra culpa muchas veces. Hemos sido instruidos formados y preparados para conseguir dinero a través de un “buen puesto de trabajo estable” o por medio algún negocio, o por medio de algún cargo público y toda nuestra atención ha estado enfocado en lo que nos inculcaron consciente o inconscientemente. Y algunos nos hemos enfrascado en el objetivo del dinero y ha estado en nuestra mente solo ese objetivo, porque tal vez pensábamos que si llegáramos a tener mucho dinero tendríamos también la felicidad. Parece que dentro muy adentro, en lo profundo de nosotros existe ese concepto asociado de dinero igual felicidad. O más dinero, más felicidad. Pero para muchos que habrán vivido ya algún tiempo y pasado por algunas etapas de la vida se dará cuenta que no es del todo cierto tal concepto. Para mi forma de ver la vida, el dinero es un parte importante de nuestra satisfacción, pero no lo es todo. Siempre nos falta algo.
Un día un hombre a quien más admiro sin haberle conocido físicamente, le dijo a una mujer de Samaria con la cual estaban dialogando sobre el agua de un pozo. “Quien bebiere de esta agua volverá a tener sed, mas aquél que bebiere del agua que yo le daré, no tendrá sed jamás” el agua del pozo, representa a las cosas materiales que humanamente se pueden conseguir, dicho en otras palabras, el dinero. El agua de la que habla aquél varón es la parte que nos falta para alcanzar la verdadera felicidad.
Verdaderamente si logramos organizarnos en todos los aspectos de nuestra vida, podremos liberarnos y llegar a independizarnos, vamos a conseguir un equilibrio en nuestra vida y podremos romper con las ataduras que nos impiden disfrutar nuestra vida con aquellos seres que amamos, con nuestra familia, con nuestros amigos. Vamos a poder hacer las cosas que nos gustan y nos vamos sentir que nosotros controlamos nuestro tiempo y no que él nos controle a nosotros.
Una persona organizada puede conseguir mucho más rápido sus objetivos y disfrutar de sus logros, sean éstos de carácter laboral, deportivo, social, familiar o económico.
Una persona organizada siente más seguridad en su vida y tiene más estabilidad emocional, que otra que es desorganizada que busca siempre lo que no encuentra.
Un padre y una madre organizados, tienen más tiempo para cuidar de sus hijos que unos padres que anden con mucha prisa a carreras de aquí para allá.
Un hombre organizado, tiene más oportunidad de ganar dinero, porque puede organizar sus fianzas, controlar sus gatos y establecer prioridades.
Todas estas y otras innumerables ventajas de una vida organizada harán que nosotros tengamos una vida más satisfactoria y por tanto más feliz. La felicidad, tan anhelada y buscada, hay que construirla sentando unas bases sólidas, buscar la felicidad no es cuestión del azar, la verdadera felicidad viene como fruto de nuestro trabajo y esfuerzo. Porque cuando hemos terminado una tarea que nos ha sido muy difícil de realizarla y hemos tardado mucho tiempo en conseguirla, y nos ha dado muchos dolores de cabeza, y sentíamos la necesidad de de terminarla. Sentimos en lo profundo de nuestro ser, ese indescriptible sentimiento tan buscado de satisfacción, de haber concluido una “proeza casi heráldica” que nos hace estar orgullosos de lo que podemos alcanzar.
Por tanto si queremos construir una felicidad duradera en el tiempo empecemos por organizar nuestra vida. Busquemos cuales son las causas de nuestra insatisfacción, anotemos en una libreta, para que estén presentes y comencemos, pero comencemos de verdad a tratar cada uno de los aspectos que hemos apuntado. Leí en un foro de alguien que decía que “ser feliz es casi un imposible” Pero si somos sinceros con nosotros mismos:
¿Cuántas veces nos hemos propuesto comenzar y terminar un curso de alguna materia, o especialidad, y no lo hemos hecho?
Asimismo, podemos afirmar: ¿Qué estamos haciendo por nuestra felicidad? Al igual que el dinero, la felicidad no aparece en la lluvia o en los árboles. Nos toca conseguir dinero y a veces por qué no, la mayoría de veces nos resulta complicado. Pues podríamos afirmar que somos infelices porque no trabajamos en esa área de nuestra vida, o estamos enfocados de distinta manera, o desconocemos forma de actuar para lograr el objetivo. Pero esto no es nuestra culpa muchas veces. Hemos sido instruidos formados y preparados para conseguir dinero a través de un “buen puesto de trabajo estable” o por medio algún negocio, o por medio de algún cargo público y toda nuestra atención ha estado enfocado en lo que nos inculcaron consciente o inconscientemente. Y algunos nos hemos enfrascado en el objetivo del dinero y ha estado en nuestra mente solo ese objetivo, porque tal vez pensábamos que si llegáramos a tener mucho dinero tendríamos también la felicidad. Parece que dentro muy adentro, en lo profundo de nosotros existe ese concepto asociado de dinero igual felicidad. O más dinero, más felicidad. Pero para muchos que habrán vivido ya algún tiempo y pasado por algunas etapas de la vida se dará cuenta que no es del todo cierto tal concepto. Para mi forma de ver la vida, el dinero es un parte importante de nuestra satisfacción, pero no lo es todo. Siempre nos falta algo.
Un día un hombre a quien más admiro sin haberle conocido físicamente, le dijo a una mujer de Samaria con la cual estaban dialogando sobre el agua de un pozo. “Quien bebiere de esta agua volverá a tener sed, mas aquél que bebiere del agua que yo le daré, no tendrá sed jamás” el agua del pozo, representa a las cosas materiales que humanamente se pueden conseguir, dicho en otras palabras, el dinero. El agua de la que habla aquél varón es la parte que nos falta para alcanzar la verdadera felicidad.
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