¿Porqué hay un Día Internacional de la mujer?

A raíz de un sangriento incendio en 1911, que se cobró la vida de ciento cuarenta y seis mujeres jóvenes inmigrantes, de origen judío e italiano, que se ganaban precariamente la vida en un taller textil de Nueva York. La causa de las mujeres y de los trabajadores en general comenzó a fraguarse por cuanto la tragedia conmocionó a la opinión pública y las leyes estadounidenses comenzaron a recoger mejoras en la seguridad y en el trabajo del sector industrial  para la causa de las mujeres trabajadoras y del internacionalismo obrero en general en todo el mundo.  
No fue sino hasta  1977 cuando la Organización de Naciones Unidas convirtió la jornada del 8 de marzo como el Día Internacional por los Derechos de la Mujer y la Paz Internacional.
La mujer ha ganado mucha posición en la sociedad y han sido reconocidos sus derechos con respecto a siglos pasados, sin embargo en pleno siglo 21 todavía hay creencias de superioridad de género en algunas culturas. Tal es el caso de los lectores del Corán libro considerado divino por los musulmanes en el cual se lee una autorización para pegarle a una mujer, en el Sura de la mujeres verso 34. De donde posiblemente estaba enseñando el Imán de Barcelona España, como se debe castigar a la mujer.
O el espectáculo ocasionado por el presidente de la Asociación de Prensa de Granada Antonio Mora quien tuvo que dimitir por su lamentable actuación.
La cuestión es que debemos entender que todos somos iguales, tanto mujeres como hombres y que tenemos los mismos derechos y merecemos el debido respeto, tanto de parte de los hombres ante las mujeres como  de las mujeres hacia los hombres sin extremar los acontecimientos ni las posiciones.   
El día Internacional de la mujer debe hacernos reflexionar sobre estos tópicos extremos para vivir en concordancia con la justicia y la razón,  y no hacer de el feminismo ni el machismo una guerra de clases. O dejarnos influenciar por el comercio que quiere sacar tajada de todos estos días dedicados a diferentes colectivos, para decirnos que la demostración de afecto, respeto e igualdad se debe hacer visible por medio de objetos comprados para regalar es esos días específicos.
Cosa diferente es lo que se lee en la biblia con respecto a la mujer que todos los hombres deberíamos  considerarlas: 

"En cuanto a ustedes, los esposos, sean comprensivos con sus esposas. Denles el honor que les corresponde, teniendo en cuenta que ellas son más delicadas y están llamadas a compartir con ustedes la vida que Dios les dará como herencia. Háganlo así parano poner estorbo a sus propias oraciones. 
 En fin, vivan todos ustedes en armonía, unidos en un mismo sentir y amándose como hermanos. Sean bondadosos y humildes. No devuelvan mal por mal ni insulto por insulto. Al contrario,devuelvan bendición, pues Dios los ha llamado a recibir bendición. 
 Porque:  Quien quiera amar la vida  y pasar días felices,  cuide su lengua de hablar mal 
 y sus labios de decir mentiras." 1Pedro 3:7-10




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Éxito y felicidad

éxito y felicidad
En estos últimos tiempos se vienen vendiendo sistemas y cursos para alcanzar el éxito y la felicidad. La verdad es que todos los seres humanos queremos lo que nos están ofreciendo y los estudiosos del marketing saben lo que buscamos de ahí que ha proliferado el negocio en grandes proporciones. Lo malo no está en querer el éxito y la felicidad. Lo lamentable es confundir los términos mencionados con otras cosas diferentes, o relacionarlos siempre con lo que vemos, como son los lujos, los negocios, hacerse millonario, tener una casa acá otra allá, un coche para cada reunión, una empresa por aquí otra por allá, un avión privado, un yate, mucho dinero en el banco, etc, etc. 
Una persona de éxito solo es vista como tal si tiene esto o aquello de lo que listamos anteriormente. Pero si es una persona trabajadora, honrada, sin demasiadas ambiciones materiales, que al final le gusta lo que hace aunque gane poco dinero, está descartada por esta sociedad consumista y materialista, para ser considerada persona con éxito y felicidad.
 Asociar los bienes materiales, el abundante dinero y la pompa al éxito y a la felicidad es un error que lo sabemos pero que no nos queremos mentalizar. El éxito lo podemos encontrar en todas las actividades de la vida. Un conductor de autobús que hace un viaje, lleva a sus pasajeros con cuidado, tiene una responsabilidad y la cumple a cabalidad. Cuando llega a su destino con todos sus pasajeros bien servidos también es un hombre de éxito. Un carpintero que hace un mueble con toda su creatividad, lo termina con el tiempo justo y funciona para lo que fue planteado, también es un hombre de éxito. Una madre abnegada que cuida de su familia que cumple funciones importantes en su casa, es seria respetuosa y fiel, también es una mujer de éxito. Y  de éstos habemos muchos: Músicos,  mecánicos, escritores, pintores, albañiles, profesores, zapateros, marineros, pescadores, camareros, médicos, enfermeros y un largo etc.
No deberíamos dejarnos meter en la cabeza que solo aquellos millonarios son exitosos. Algunos de ellos son muy  tramposos, explotadores, engañadores. Han hecho su fortuna aprovechándose del trabajo de los demás.  De hecho una investigación del Departamento de Psicología de la Universidad de California en Berkeley pone en evidencia que los individuos con posición social alta son más propensos a engañar, robar, mentir y tomar decisiones poco éticas. La investigación  arrojó que los humanos con posición social alta y adinerada, sin importar la edad, el género, las creencias religiosas y la orientación política, violan las normas éticas y morales con mayor frecuencia que los de clase considerad baja.
Éxito según la definición, es la culminación de una actuación o de un objetivo. Claro que si aplicamos esto a quienes han hecho fortuna por malos medios, también serían exitosos. Pues ése era su propósito, enriquecerse a costa de los demás, haciendo cualquier clase de trampas.

 Me gustaron mucho las palabras de Carlos Slim cuando le preguntaron que ¿Qué era para él un hombre de éxito? El dijo: "Creo que el éxito no está en lo económico. Una persona no es de éxito porque le va bien en los negocios, en su profesión o saca cien en la universidad, eso es lo que menos vale. Lo que vale es tener los pies en la tierra, la familia, el concepto de familia, los amigos, apreciar las cosas que tienen valor verdadero, no solo el material.

El éxito no es lo que la gente imagina. No tiene que ver con títulos académicos o apellidos nobles, sangre heredada o dónde estudiaste; tampoco con el tamaño de tu casa o cuántos carros caben en tu garaje. Si eres jefe o subordinado, miembro prominente de clubes.
Ser de éxito no tiene que ver con el poder que ejerzas, si eres buen administrador, hablas bonito o te iluminan reflectores de luces. Tampoco es la ropa que usas ni las marcas en ellas o las siglas después de tu nombre  que definen tu status social. No tiene que ver si eres emprendedor, hablas varios idiomas eres atractivo, joven o viejo.
Ser hombre de éxito se define por cuánta gente te sonríe, a cuánta gente amas y cuántos admiran tu sinceridad y la sencillez de tu espíritu. Si te recuerdan cuando te vas. A cuántos ayudas, a cuántos evitas dañar y si guardas o no rencor en tu corazón. Si en tus triunfos están incluidos tus sueños, si tus logros no hieren a tus semejantes.
El éxito es tu relación con otros, no tu control sobre los demás. Si usas tu cabeza tanto como tu corazón, si eres egoísta o generoso, si amas a la naturaleza y a los niños y te preocupas de los ancianos. Cuenta con tu bondad, tu deseo de servir, tu capacidad de escuchar y tu valor para mantener tu conducta. No se mide por cuántos te siguen, sino por cuántos realmente te quieren. Ser feliz, no fingirlo. Practicar la justicia que conduce al bien tener y al bien estar. En resumen, es tener tu conciencia tranquila, tu dignidad invicta y tu deseo de ser más, no tener más. Eso define al hombre de éxito.”
Si es que este hombre, considerado el más rico del mundo, lo dice de todo su corazón y lo pudiera demostrar con hechos sus palabras. Si a sus empleados los paga bien y no es un discurso que le hayan dado haciendo para la entrevista, entonces sí que es un hombre de éxito.
Pero si nosotros tenemos un trabajo, un oficio con el cual podemos sentirnos realizados, porque eso es lo que nos gusta, podemos con ello ayudar a los demás y añadimos las palabras de Carlos Slim a nuestra vida. 
También podemos considerarnos  hombres y mujeres de éxito y felicidad.

"Cuida tu mente  más que nada en el mundo,  porque ella es fuente de vida. 
Evita el decir cosas falsas; apártate de la mentira. 
 Mira siempre adelante, mira siempre de frente. 
 Fíjate bien en dónde pones los pies,  y siempre pisarás terreno firme. 
 No te desvíes de tu camino; evita el andar en malos pasos"  Pro 4:23-27



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